Pampas para hoy, Pumas para mañana.

El debut de los PampasXV en la Vodacom Cup deja al descubierto que el equipo llegó sin rodaje; pero como preguntó con mucho tino Gastón Zmuda, ¿es eso lo que se busca -fluidez de equipo como tal- o es ver cómo se desempeñan los jugadores individualmente en situaciones de presión y aspereza para ganarse un lugar en Los Pumas?

Eso, además de ser cierto, invita a reflexionar.

¿Deben los PampasXV funcionar como un equipo en formación o debe mirarse como un escaparate en el que los jugadores son puestos a prueba, para ver si están a la altura de ser convocados a la ventana de junio o eventualmente, al Rugby Championship?

El equipo, como tal, hoy no funcionó. No demostró estar aceitado, no tuvo fluidez, no se vio juego de fases… por el contrario: se observaron desacoples defensivos, volvieron los penales interminables, hubo fallas en el tackle, muchos errores no forzados…

Y sin embargo, cuesta mucho analizar el partido de hoy sin ver que en ciertas cosas, el equipo cumplió. Cumplió con el temple de aguantar a un rival que tuvo la pelota, que fue más punzante, que venía con mucho rodaje y las cosas claras y que dominó durante muchos pasajes del partido casi a voluntad.

Entonces, estamos siendo analistas del equipo y no de las individualidades. Para HdR, el análisis -en caliente, sin ver el partido una vez más- individual, sería este:

La primera línea sufrió mucho en el scrum, más producto de la saña del árbitro con Postiglioni que por haber cometido todos esos penales, realmente. Hourcade estuvo muy bien en no sacarlo al hombre de La Plata del partido. Le dio confianza, no lo responsabilizó y, tras el ingreso de Herrera y Coria, no hubo más penalizaciones en contra en esa formación. Si Postiglioni cometió tantos penales como indica el árbitro, debió ser sancionado severamente con, al menos, tarjeta amarilla. Eso no ocurrió. En líneas generales, los cinco que jugaron cumplieron.

En la segunda línea, Galarza fue un verdadero líder. Jugó muy bien. La pregunta es: ¿por qué jugó Vallejos en lugar de Alemanno o Fruttero que hicieron todo el trabajo previo? Se le notó la falta de ritmo de juego al rosarino. Y hasta su ansiedad por jugar acaso, le haya sido una carga. Acá no comprendemos el porqué de la inclusión del ex Harlequins y Scarlets. Tal vez hubiera venido bien que se ensamblara primero y jugara en los partidos por venir. Tampoco entendemos por qué no estuvieron como reservas los dos segundas líneas y sí, Rodrigo Bruno, que puede cumplir esa función, pero que no lo es.

Esto es una incógnita a la que no le encontramos una explicación rugbística.

La tercera línea fue de lo mejorcito del equipo. Macome y Ahualli hicieron lo que se esperaba que hicieran. Confirmaron su ductilidad y potencia como ball carriers y que están en un punto alto de su carrera. Estos dos jugadores, con más rodaje, están para Junio y para más allá, también.

Báez tuvo buenos primeros 20 minutos, pero después se apagó. Y cuando entró Javier Ortega Desio en su lugar, descolló y jugó de gran forma. En el line, en defensa y en ataque, el paranaense sobresalió.

Los medios: Landajo jugó acelerado por momentos y demasiado lento por otros. No tuvo “eso” que lo hizo titular en Rugby Championship. Madero, firme en sus envíos a los postes, fue sobrio, como siempre. Jugó mejor cuando fue más plano y no, cuando estuvo parado más atrás.  Cubelli, cuando ingresó, fue más prolijo que Landajo; con él, el equipo lució más aplomado.

Los centros: fueron tal vez, lo más flojo del equipo durante los 80 minutos. Nunca le encontraron la vuelta a la defensa entre Rojas y De la Fuente. Y en ataque, no gravitaron cuando se esperaba que fueran los generadores de espacios. La tarjeta amarilla para el tucumano complicó aún más el andamiaje defensivo.

Los wines: Montero hizo el try, pero antes de eso, no tuvo la gravitación que todos esperaban de él. ¿Tiene físico para participar más y ser arma de quiebre? De sobra. Pero le tienen que dar más responsabilidades. Estuvo muy aislado. Y Cordero, en su debut, se buscó trabajo, participó de los ataques y quiso estar cerca de la pelota.

Ramiro Moyano, en tanto, siempre consigue, en base a su velocidad y a su nivel de penetración, ganar la línea de ventaja y eso lo hace muy peligroso para las defensas rivales. A veces fue muy erguido y le trabaron la pelota en algunas oportunidades, pero tiene un potencial enorme.

Hubo pocos offloads, hubo poco juego de fases… hubo poco de los PampasXV que esperábamos ver, pero de todas formas, quedamos conformes, porque el piso desde el que se puede construir de cara al futuro del equipo y de las individualidades, es alentador. Muy alentador.

Habrá cambios para el próximo partido. Seguro, porque así estaba previsto de antemano. Ojalá no haya más de diez cambios, para intentar consolidar la línea de juego. Siete u ocho, No más.

Arrancó la Vodacom, arrancaron los PampasXV. Despacio, con vaivenes, con errores, pero con un futuro brillante por delante, sin dudas.

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