Se ve y se nota

Por Eugenio Astesiano

Nuevamente, Jaguares venció en Australia una vez más. Y una vez más, a Waratahs. Y una vez más también, con sufrimiento autoinflingido por espacio de quince largos minutos. Sin embargo, el aplomo, la claridad, la lucidez, la táctica aplicada y la estrategia general resultaron exitosas. Mérito del Staff, pero mucho de los jugadores. La experiencia en el Super Rugby empieza a curtirlos.

Las reacciones en Argentina sobre todo y en los países de Sanzaar también, no se han hecho esperar ni bien se confirmó que Jaguares, y tras su victoria, quedaba como líder -y en solitario- de la conferencia sudafricana con sólo tres fechas por delante. A Quesada y compañía le quedan Reds -allá- y después Sharks y Sunwolves, ambos en Vélez.

Típicas reacciones en Argentina pre y post partido, versión uno: “ahora que ganan y ganan, Jaguares son Los Pumas y claro, es un seleccionado, cómo no va a ganar. Las otras franquicias no son seleccionados...”
La versión dos le mete una variante: “¡Los minutos de estos jugadores! Juegan un montón de minutos… van a llegar rotos, reventados, cansadísimos (al Mundial)…
La versión tres es un poco más compleja, porque mezcla desidia, desconocimiento y busca generar confusión al hacer conclusiones tan erróneas como irrelevantes que los que las leen, subidos al pony de la ignorancia como los que las escriben, avalan y repiten: “Quesada mete un montón de cambios de un partido a otro, ¿tantos cambios? Es un signo de debilidad… el equipo se resiente en su estructura…

Esto habla de todos.

Este 2019 es año de Mundial y basta revisar lo que ha pasado en años mundialistas, cuando el desarrollo del torneo es diferente al de otros años. Por eso, ojo con Reds y Sharks. La subestimación de estos partidos es un peligro latente. Contra Reds, Samu Kerevi es su carta de presentación, es el jugador en que basan su ataque y carta ganadora. Pero sobre todo, ojo contra Sharks, que es contra quien hay que concretar un triunfo que tiene que ser inapelable. La diferencia de puntos hoy entre el último de la Sudafricana -Stormers- y Jaguares es, con quince puntos en juego, de tan sólo 6. Con la paridad que hay, es la nada misma. Y con las ventajas que supone salir primero en la Conferencia, de más está decir lo que significa jugar contra un rival directo.

Cada partido de esta gira por Oceanía parece haber dejado enseñanzas aprendidas del partido inmediato anterior. Y todos fueron plataformas superadoras del que los precedió. Este de Waratahs dejó algo más: la paciencia en momentos álgidos en ataque y en defensa y los pocos penales por offside, que son ciertamente los más evitables de todos. Y un sólo penal en el primer tiempo, una vez más. El scrum no pasó sobresaltos, salió rápido por canal uno y a jugar afuera que es donde está la fortaleza de este equipo que sigue demostrando que también, jugar de pelota recuperada o contraatacar en transición defensa-ataque, es sumamente peligroso.

Por supuesto, contar con Tomás Cubelli y Ramiro Moyano en estado de gracia, también es un plus que hay que agradecerles. Pero atención, non ha habido jugador que no haya crecido en su rendimiento y en eso también, hay méritos de lo que le dan la confianza. Mea culpa en estas líneas para con Tito Díaz Bonilla. Le han dado esa confianza y ha respondido acorde y mucho más.

El debutante Lucio Sordoni no sólo cumplió en el rato que le tocó jugar, sino que además pescó la pelota de un partido que terminó con Waratahs a la búsqueda de dar vuelta la historia, que no había hecho demasiado por ello porque se tuvo que defender mucho -y lo hizo realmente bien- pero cuando encontró sus escasas oportunidades, fue a por ellas y obtuvo resultados. Eso y una nueva amarilla tienen que poner en alerta al equipo. Reds, el próximo rival, si bien cayó ante Chiefs, lo tuvo a maltraer en Hamilton y no se lo ganó de casualidad.

Jaguares tiene que ocuparse y no preocuparse. Tampoco, desenfocarse. Que se haya dado la lista preliminar para el Mundial y que inexplicablemente Gonzalo Quesada no vaya a ser de la partida en el Staff de Los Pumas, dejó atónitos y boquiabiertos a muchos. Pero como el entrenador tiene el apoyo de los jugadores y están todos encolumnados y convencidos de qué hay que hacer, eso es lo fundamental. Se ve. Y se nota.

 

Credito Ph. Jaguares

Ni casualidad, ni milagro, ni nada

Por Eugenio Astesiano

Viernes 11pm. Se hizo de noche de un día que empezó de noche como el partido y que de golpe, por obra y gracia de la paciencia, el orden y la convicción, se transformó en día. En uno brillante e inolvidable. En uno que marcará un hito y elevará la vara. Pero también en uno que no debe confundir ni a propios ni a extraños.

No fue casualidad ni milagro ni nada. Fue lo que fue. La victoria de Jaguares se dio en el contexto en el que el cómo y el cuándo se mezclaron en un blend perfecto.

La victoria de Jaguares se cimentó en la convicción llana y profunda de un equipo que sabe que no es menos que ninguno y que no es más que nadie. De un equipo riguroso en el contacto que cuando toma la iniciativa, consigue un quiebre y se mete en la defensa, es peligroso y, por eso, se anima a tomar riesgos que lo llevan a caminar por un filo que puede salir bien o mal, pero se anima.

No hay que dudar en decirlo: Jaguares le ganó a Hurricanes con autoridad. Jaguares le ganó a Hurricanes con aplomo, con sentido de la oportunidad, con presencia física y sin titubeos. Puso el lomo cuando había que ponerlo y supo usarlo cuando hubo que usarlo. El mismo lomo que levanta bolsas en el puerto es el que después se empilcha y sale a conquistar a la más linda. El mismo.

Pero atención, que nada es gratis. Hoy salió bien pero no siempre va a ser así. Hubo errores subsanados desde Dunedin, pero hubo otros.  ¿Si hubo errores? Si, varios. Lo que pasa es que pasaron de largo cuando la euforia de afuera se hizo carne, pero se logran ver cuando vuelven la calma y la mesura.

¿Penales? Muchos. Demasiados. Trece penales es casi el doble de los que hizo Hurricanes. ¿Tackles errados? Más del veinte por ciento. ¿Posesión? Cuarenta y tres por ciento. ¿Defensores vencidos? Dieciocho contra treinta y siete del local. ¿Quiebres? siete contra dieciséis.

Pero acá está uno de los factores claves: Jaguares hizo mucho -muchísimo- con lo justo y necesario. Fue eficiente como pocas veces. Ese es uno de los secretos de este equipo hoy. Con un liderazgo notorio de Gonzalo Quesada en la impronta, y de Jero de la Fuente adentro con la ayuda de los líderes, la calma y la intensidad justas bien balanceadas, entre todos han sabido interpretar la partitura, y suena bien.

En la lucha de los delanteros, hubo paridad. Se dieron de lo lindo y la defensa fue dura de ambos lados. Más de Jaguares, porque se tuvo que defender con fervor y a toda labor. La tarea de Creevy, Leguizamón, Lavanini, Petti, Matera y Ortega Desio fue de hierro en la contención de Aumua, Fifita, Savea, Kirifi y Toomaga Allen. Pero la gran diferencia, estuvo en los backs y es ahí donde la figura de Tomás Cubelli, Tito Díaz Bonilla, Jerónimo de la Fuente, Matías Moroni y Sebastián Cancelliere cobró relevancia y se hizo notar. En ataque ya se saben sus bondades, pero fue en defensa donde se hizo muy fuerte la presencia de todos.

Sin dudas, los backs de Jaguares supieron neutralizar las muchas amenazas de sus rivales. Laumape, Goosen, Jordie Barrett, Proctor, Lam… todos elite mundial de este deporte, fueron contenidos, con orden y sensatez en las formas. Eso hizo que TJ Perenara, sin su interlocutor habitual que es Beauden Barrett, tuviera menos repertorio, menos libertades y más exigencias.

En definitiva, hay que mirar, admirar y seguir. Sin dudas, la victoria de este equipo tiene que tener la alegría y felicidad merecidas, pero pide también, prudencia. Lo hemos dicho ya antes y lo repetimos: la mayor conquista del equipo será volver de la gira sin lesiones graves. Esta victoria no debe despertar encendidos sueños de playoffs, ni de campeones de nada. Hay que tomarla, aunque cueste, como algo que es natural que pueda pasar.

¿Es un triunfo importante? Muy. ¿Es un gran impulso anímico? Si.

Pero esto sigue, y falta. Falta bastante todavía, que recién estamos en mayo.

Diez minutos en la cornisa

Tuvo razón Quesada con su queja airada y al aire. El espíritu del rugby y la pasión por el juego valen. También vale no callarse la boca ante una injusticia. Ben O’Keefe tuvo muchos fallos que fueron sumamente tendenciosos, hay que decirlo y nadie mejor que el Head Coach para explicarlo como lo hizo. De más está decir, coincidimos.

Sin embargo, Jaguares puedo evitar que eso fallos incidieran. Fue muy permeable en defensa en el final del primer tiempo y varias fallas individuales en los tackles y errores de reposición defensiva permitieron tres tries, que no debieron haber sido ni pasado en esos diez minutos fatales. Y sobre eso también hay que hacer hincapié, porque Jaguares cometió un solo penal en esa primera etapa. Excelente en esa faceta, fue un equipo permeable, lento y muy fuera de sincronía en la segunda parte de esa etapa inicial. Y eso y no el arbitraje de O’Keefe fue lo que le costó el partido.

Tras el encuentro pasado mencionamos lo confortable que está Jaguares cuando tiene que ir de atrás y hay que hacer un esfuerzo extra o doble. Para Jaguares, esa es una condición de seguridad y así fue una vez más. Primero, el equipo de Quesada se plantó en cancha con una buena gestión y orden defensivo. Sus pelotas propias fueron bien gestionadas en el arranque de cada fase pero después, o bien la falta de paciencia o la ansiedad por ejecutar otro plan con los cajones o las patadas al medio de la cancha para devolverle la pelota a Highlanders, no parecieron la mejor opción. Tal vez si, en algún momento del inicio, sirvieron para probar zonas débiles del local con Tevita Li como target, porque no es un gran receptor, pero después, se hizo evidente que eso se convertiría en un paseo por una delgada y peligrosa cornisa.

Y caminar por la cornisa no siempre es buena idea contra equipos kiwis y menos, contra equipos que se desenvuelven con sobriedad en la lucha dura en el frente, como Highlanders.

Tackles errados significan tries en contra y esos tackles errados, en esos tries fáciles de Highlanders en diez minutos (desde el minuto 30 al 39) llegó la ráfaga de diecisiete puntos en contra. Una barbaridad de diferencia a favor del local por lo que había sido el desarrollo del partido hasta ahí.

Repetimos: un solo penal en contra en 40m para un equipo que suele cometer muchos, era una marca sensacional. Por eso, resulta al menos sorpresiva la permeabilidad en defensa, en ese lapsus de doce o trece minutos en los que el local, sin demasiado esfuerzo, se metió dentro de la defensa argentina con muchas facilidades y tomó la delantera .

Uno de los grandes generadores de esos desacoples y desajustes defensivos, fue la velocidad de Aaron Smith para pasar la pelota, para estar un segundo adelantado a todo y para lanzar bien plano a sus receptores -por un lado- y una buena primera etapa de Ioane, el apertura que hizo bien las cosas, que fue sobrio en la conducción y que hizo que la figura de Lima Sopoaga quedara muy lejos allá en el tiempo. En contrapartida, Highlanders hizo extremadamente lentas muchas pelotas de Jaguares y complicó el trabajo de Ezcurra y Díaz Bonilla, que se entienden de memoria y que aún bajo esa condición de presión extrema de sus rivales, se las arreglaron bien para no perder el comando del equipo.

La otra cara de Jaguares fue ese segundo tiempo. Muy vertical (más vertical, en realidad), más potente, más determinado a meterse dentro de la defensa rival, con un juego directo, sacó más réditos y fue ese equipo que en ataque es peligroso, con dos baluartes como Kremer y Moyano, que cada uno a lo suyo, son jugadores con enorme influencia en el equipo.

Llegamos así, con un try de cada uno de ellos, bien generados ambos, a los últimos veinte minutos que hizo referencia Quesada y que vimos todos. ¿Cómo puede ser que un equipo que había cometido sólo un penal en los 40 iniciales, en la segunda etapa haya hecho diez y siete de ellos, en esos últimos veinte? Rarísimo.

No tiene caso profundizar en eso, porque ya pasó. Lo que se puede cambiar y deberá hacerse es esa permeabilidad que fue evidente en la primera línea defensiva. Fallar nuevamente ahí contra Hurricanes puede ser aún más perjudicial.

No hay mención a los nueve cambios desde el arranque, al debut de Lucas Paulos y a que hubo en el pack inicial tres jugadores de Los Pumitas del 2017. Lo hacemos ahora. Hemos naturalizado esta situación y eso es una buena, gran noticia.

Lamentablemente, Jaguares se vio obligado a correr de atrás en un partido en el que no debió hacerlo y lo hizo por fallas propias. Y ayer también, tuvo que remar otras situaciones. A resolver entonces, las que se pueden resolver.

Cómodos en la incomodidad

El problema con las victorias es que así como ayudan a encarar la semana siguiente con otro ímpetu, también suelen cubrir algunas deficiencias que por ahí pasan un tanto desapercibidas. Jaguares dejó en ese punto bonus del final -que debió venir y no lo hizo- un punto muy importante y seguramente ahí se resuma buena parte del partido que, en definitiva, fue victoria sobre Stormers.

Por Eugenio Astesiano

Para los ojos atentos de Quesada, Bordoy y Fernández Miranda, ese punto bonus que no se obtuvo no sólo dejó a Jaguares sin la punta de la Conferencia Sudafricana, sino que además puso de manifiesto todas las penurias que trajo aparejadas la falta de una obtención clara -en primer lugar- y de calidad -en segundo término-. Si a eso se le suman los penales cometidos y a los errores no forzados, resulta que una cosa es la victoria en sí y la otra, el cómo.

Jaguares no debió sufrir como lo hizo. No debió depender de ese line robado por Petti a 5 metros del ingoal argentino en el minuto 82 para festejar. Jaguares debió haber sentenciado el partido con el try penal y la amarilla a JJ Egelbrecht en el minuto 71, cuando se pusieron 31-18. Ahí, debieron empezar a manejar el partido con otra “sensibilidad”, con más “cabeza” que con toma de riesgos.

Hoy, por momentos, pareció el partido ideal para que Miotti aprovechara las salidas desparejas en la marca de Stormers cuando el juego iba, sobre todo, de izquierda a derecha, pero el tucumano eligió pasarla a tomar riesgos. En algunos movimientos, pareció que ese “hueco” era el lugar a explotar. No se lo puede culpar, porque su pie fue fundamental para mantener a raya las aspiraciones sudafricanas. Sí, se le puede empezar a exigir que se suelte un poco más, que corra ese riesgo con pelota en dos manos y que se convierta en amenaza para las defensas rivales.

Sin embargo y más allá de esa situación sumamente puntual que elegimos poner de manifiesto para mostrar que Jaguares hoy estuvo más conservador cuando, de ser el dominador paso a ser el dominado tras ese auspicioso inicio del partido. Jaguares parece sentirse cómodo en la incomodidad de los partidos. Cuando la espada de Damocles baila sobre el cuello de la franquicia argentina, aparece ese ángel aparte que hace que el equipo salga airoso de situaciones complejas, como en la que se puso hoy en esos últimos tres minutos.

A excepción del try penal que otorgó Stormers -clarísimo- los dos primeros tries de Jaguares fueron muy bien armados, con Boffelli como participante estelar y asistidor. Matera primero y cuando no, Moyano, fueron los autores de las conquistas argentinas.  Después, lo que se vio distó de ser un derroche de prodigio de parte de los dos equipos. Ninguno hizo méritos suficientes para ser el claro mandamás. Hubo vaivenes y errores en ambos. Y entre los 30 jugadores, el más despierto, más metido, más inteligente, fue Tomás Cubelli, una vez más. El medioscrum argentino hizo su tarea con enorme prestancia, con una lectura buenísima de las situaciones, qué hacer y cuándo hacerlo, por dónde ir y con quién.

No le sobró nada a Jaguares cuando pudo haberse ido más tranquilo y relajado a Oceanía. El try de Senatla (cuando Stormers estaba con 14 y cuando además, el mundo entero intuía que esa pelota desde el scrum iba a ir por el ciego) metió una cuña de incertidumbre. ¿Por qué? porque los penales cometidos, la zurda de du Plessis primero y la diestra de Willemse después mantuvieron siempre a Stormers en partido. Ojalá eso y lo que le pasó a Crusaders ante Sharks deben ser lecciones aprendidas.

El Tour por Oceanía va a requerir de jugadores frescos -al menos- ante Highlanders y de jugadores enteros en todo sentido (físico y mental) para el resto de los compromisos ante Hurricanes, Waratahs y Reds, que son de una intensidad y peligros latentes muy fuertes. Por supuesto, es un tour que se inicia con una sonrisa tras los cuatro partidos seguidos con victorias. Lo que hay que evitar es que esa sonrisa cambie, porque perder no es el problem como tampoco lo es ganar. El verdadero problema es el “cómo” de ambas cosas.

Dueños

Sudamérica Rugby es el dueño de la Liga. Está totalmente organizada, programada, planificada, pensada y forma parte de un proyecto para desarrollar la región en los próximos diez años” aseguró Sebastián “Pino” Piñeyrúa, presidente de Sudamérica Rugby, en una extensa y esclarecedora charla con Hablemos de Rugby. En definitiva, eso hicimos: hablamos de rugby.

Por Eugenio Astesiano

Nosotros -las personas que estamos trabajando para el rugby en América- entendemos que es imperativo que exista un escalón de rugby profesional en la región entre el rugby de selecciones y el rugby de clubes que vaya colocando al jugador en ese lugar. Llegamos a esa conclusión por lo que nos viene pasando a todos, que es muy sencillo e historia conocida: seleccionados que no progresan todo lo que tienen que progresar y cuando lo hacen, es cuando el torneo del que están participando ya se termina, vuelven a sus clubes y cuando los volvés a convocar, sentís como que tenés que empezar de nuevo en muchas cosas” expresó el hombre de Pucarú.

Agregó que “A eso, se le suma del surgimiento de nuevas ligas, nuevas oportunidades y programas de alto rendimiento en las uniones. ¿Qué hicieron esos programas? Terminar de exponer a los jugadores buenos al mundo exterior. Los clubes de afuera los ven, y nos los quitan. En su gran porcentaje, para ligas menores, intrascendentes, donde los exprimen más como si fueran animales o un mero producto, que seres humanos. Entendimos que era hora y momento de hacer algo por el rugby de la región y por los jugadores a los que esto les está ocurriendo“.

Todo eso es una parte. Hay otra. “Además, cuando los querés usar para tus seleccionados, te ponen palos en la rueda. Es un desgaste increíble para todos, una fortuna en seguros y pasajes, y después se desquitan con ellos dándoles menos minutos de juego. Un círculo vicioso increíble en los que los jugadores pagan el costo de jugar por su país. Por eso, estamos convencidos que La Liga va a ser una excelente oportunidad para minimizar esta sangría y ver de qué forma podemos potenciar a los jugadores y ayudarlos acá. Queremos construir algo bueno, sacar y hacer lo mejor que esté a nuestro alcance en lo que es nuestra realidad“.

¿Los chicos que están hoy en la MLR (Major League Rugby) el año que viene entonces se vuelven todos para jugar la Liga?

Todos. Salvo alguno que quiera quedarse por algún tema personal… pero tenemos su compromiso y van a venir todos. Capaz si aparece algún club de la MLR y le ofrece una fortuna que es impagable para nosotros y elige quedarse… y bueno, contra eso no podemos hacer nada.

¿Entonces fueron a la MLR como parte de la preparación para el Mundial, para que tuvieran roce profesional con otras características y condiciones?

Si dejábamos que se fueran a Francia, nos comprábamos un despelote de novela. Eso fue lo que le pasó a Uruguay con Berchesi, con Leindekar, con Ormaechea… entonces, fuimos a la MLR, hablamos con las franquicias, les explicamos el proyecto y les preguntamos si estaban interesados en tener a nuestros jugadores bajo varias condiciones conversadas previamente. Y aceptaron.

¿Es factible que -al menos en Argentina- no presentaran ningún inconveniente si la Liga empezaba en 2021 en lugar de 2020? ¿Te consta eso? La desconfianza de este lado del Río de la Plata era real. Todo el mundo sabía que la Liga más temprano o más tarde iba a salir. Lo que no querían que pase es que los primereen y no les den la oportunidad de participar. En definitiva, ni Tucumán, ni Córdoba ni Rosario quieren que les hagan el “cuento del tío”.

… Puede ser. Pero atención: en mi cabeza, nunca dudé ni un segundo como presidente de SAR que la Liga iba a salir en 2020. Nunca. Lo tenía claro. ¿Por qué estoy totalmente tranquilo? Porque la Liga no depende de absolutamente nadie más que de mí en carácter de presidente y de los que me acompañan. Todo lo que necesitábamos negociar, ya lo negociamos. Si dependiera de otros, sé que me meto en líos. Entonces, cuando acepté presidir Sudamérica Rugby y esto lo podés hablar con los que me conocen acá en Uruguay y allá en Argentina, les dije ¿quieren que me meta acá, en este proyecto? Ningún problema, con una condición: si mando y nos dejan hacer. Y entonces todos en Sudamérica Rugby nos pusimos a trabajar fuerte. Somos un grupo muy grande de gente, todos detrás del proyecto, encaminados detrás de este objetivo. Con todos los dirigentes de todas las uniones representadas y los de las uniones en sí trabajamos codo a codo y en equipo para que la Liga sea una realidad el año que viene. Sin el esfuerzo de todos, no hay forma. El hashtag #SudaméricaCrece tiene que ver con eso. Porque todos trabajamos juntos para que así sea.

Evidentemente, en este lado de la orilla hubo entonces como cierta desinformación, al menos, hasta hace poco más de una semana atrás.

A veces, ni las propias estructuras tienen la información correcta, porque mucha gente sabe a quién accede uno, a quién accede otro… tal es la desconfianza que hay en estas cosas que son tan sensibles. Por eso, a veces no lo decimos o la decimos cambiada: si es blanco, decimos que es negro, porque sabemos que se va a filtrar. Del equipo argentino ya sabemos todo lo que necesitamos saber, cómo va a ser la primera franquicia, cómo va a ser la segunda, dónde va a jugar… todo. Hasta el entrenador. Ya está todo organizado. Tal vez ningún medio lo sepa, pero ya está todo. En Argentina trabajaron fuerte en apoyo a esta Liga y va a salir adelante con todos trabajando en conjunto para eso.

Entonces, las discusiones en este tiempo transcurrido, ¿en qué se basaron? Porque hubo idas y venidas.

Porque nos preguntábamos ¿Cómo hacemos para que La Liga sea buena?, ¿Cómo hacemos que funcione? Ahí empezaron las mayores discusiones. Para armar nuestra Liga, como ya dije, la teníamos que hacer por una necesidad imperiosa, pero eso nos ponía por delante un problema nuevo, relacionado en cómo hacemos para proteger a nuestros clubes, al rugby amateur. El 90% del tiempo de los últimos dos años, casi todas las discusiones, idas y vueltas e intercambios de opiniones entre los que estamos en la mesa giraron en torno cómo logramos eso (Liga) sin perjudicar esto otro (rugby amateur de clubes)? Entonces, fuimos pensando cómo minimizar determinados impactos -porque los podemos minimizar, no eliminar- y fuimos creando y construyendo esta liga de la mejor manera posible. La intención es cuidar y proteger lo máximo que podamos a los clubes, que son la gran fortaleza de nuestras uniones. Y contemplar la necesidad de chicos que, al entrar en programas de alto rendimiento, los metés en una máquina que, si no tenés nada para ofrecerles, se te van afuera.

¿Por qué Olimpia y la FeRuChi (Federación de Rugby de Chile) comunicaron ellos en lugar de Sudamérica Rugby que iban a ir con una franquicia cada uno?

Fue estratégico. Toda la Liga la tenemos planificada, área por área, paso por paso. Y no sólo va a salir bien, va a ser buenísima. Y todo lo que se está diciendo la gente, que no va a ser competitiva… que no va a tener buen nivel… Más, te puedo asegurar que si al campeón del Top12 de la URBA lo metés en esta Liga, sale sexto.

¿Cómo funcionará este sistema de franquicias?

Sudamérica Rugby es el dueño de la Liga y firmará un Tournament Agreement con determinadas uniones y le otorgará plazas para franquicias. Es lo que hace Sanzaar con el Super Rugby. Vas a participar, pero tener que cumplir determinadas condiciones: tenés que tener un estadio así y así, tus jugadores tienen que estar vestidos de esta manera, el naming sponsor va a ser este, el central broadcaster va a ser este, tenés tales derechos para tu territorio, cuando viaja un equipo a tu ciudad/país recibirlo con determinadas condiciones, ustedes van a viajar con estas condiciones… súper extenso. Lo que pretendemos es asegurar determinados estándares. Después, cómo manejes vos tu franquicia o equipo, mientras respetes lo que hay que respetar y está acordado con La Liga, es responsabilidad de cada unión.

Los jugadores, ¿de dónde van a venir o cómo va a estar conformado cada equipo? Va a haber fijianos, tonganos, samoanos… un tope de argentinos por franquicia no argentina, una cantidad limitada de jugadores del mismo club…

Sacamos la cuenta y vamos a necesitar entre 200 y 210 jugadores, más o menos. Argentina tiene acá en el país 50… 60 jugadores competitivos. Uruguay, ¿cuántos tiene acá? Ponele 15. Así fuimos haciendo las cuentas. Hablamos con la gente de World Rugby para que nos ayude a hacer un “combine” en el Pacífico con jugadores isleños y que de ahí salgan otros 30 jugadores, aproximadamente. Y vamos a hacer otro en Europa. Ahí (en el de Europa) vamos a convocar a los latinoamericanos -chilenos, uruguayos, argentinos, colombianos, brasileños- que estén jugando en ProD2, Federal 1, Federal 2, en Italia y España… vamos a llevar a los entrenadores que van a estar a cargo de las franquicias para que vayan, vean y elijan. Esa es otra de las fuentes para captar jugadores y sumar otro tanto para la Liga, y calculamos que otros 60 van a estar para pegarse la vuelta. Ya cerramos los acuerdos con World Rugby y tenemos las fechas y lugares donde se van a llevar a cabo. Queremos que los jugadores vuelvan, que jueguen en sus regiones, que estén cerca o más cerca de sus familias y que ganen más o menos lo mismo que en esos lugares, obviamente.

Entonces la Liga arranca en Marzo. Sí o sí.

No hay nada improvisado. Tenemos un programa para hacerlo. Sudamérica Rugby ya tomó la decisión de, en una primera etapa, hacer una liga de 8 franquicias. ¿Qué pasos va a dar? 6 franquicias que empiezan en 2020 y una expansión inmediata de dos franquicias más, con un tope para llegar a 10 en una planificación futura escalonada y en 2024 -no antes- vamos a hacer la siguiente expansión. Las 8 primeras empiezan en forma cuasi simultánea. ¿Por qué digo “cuasi”? Porque las que van a jugar en marzo de 2021, en 2020 van a jugar 3 o 4 amistosos y ya van a ir conformando sus planteles.

Entonces, van a tener contratados a los jugadores casi un año antes…

O no… porque perfectamente pueden hacer contratos temporales con jugadores para probarlos, para ver cómo se desempeñan y ya verán luego si hacen un corte o siguen con esos. Eso es decisión de cada franquicia. Olimpia, por ejemplo, tendrá 4 amistosos para 2020 para desarrollar el producto, para que tengan la posibilidad de hacer ensayo y error y tener todo pronto para iniciar en 2021.

¿Las franquicias son de las uniones o son independientes?

Cada unión puede decidir cómo quiere gestionar. Capaz en Chile es 100% privada y en Paraguay es mixta y en Argentina es un equipo que es 100% de la UAR o en Uruguay mixto… eso es potestad de cada uno. No creo que todos manejen el negocio de la misma manera.

Hablando de Chile… Ninguna de las personas con las que tuve oportunidad de hablar me dijo que Chile estaba ordenado.

No hablo de la Federación. Chile es Chile… Yo hablo de la franquicia para la Liga. Y en lo que a ella respecta, no hay nada desordenado. Va a ser de la Universidad Católica y tiene el apoyo que tienen que tener. Hay un respaldo institucional muy fuerte del Comité Olímpico Chileno, ellos están a favor de la idea. Para esa franquicia van a usar entre 8 y 10 jugadores chilenos de su programa de Alto Rendimiento, Pablo Lemoine está trabajando codo a codo con ellos, con la cabeza puesta en este proyecto… por cierto, el Comité Olímpico Chileno es el dueño del CDO, que es el canal que transmite los deportes allá… tienen su formato armado. La franquicia de Chile está sólida.

¿Cada unión financiará su propia franquicia?

Si, pero con ayudas. La Liga va a centralizar algunas cosas, algunos derechos y los repartirá como corresponda. Va a haber apoyo de World Rugby para desarrollarla en una cantidad de aspectos -los combines, una academia, los árbitros, los TMO, los paneles judiciales- ahí, tendremos apoyo central. Todos los árbitros y oficiales de partido van a ser profesionales. También va a haber sponsors centralizados.

¿Se televisarán todos los partidos por cable o algunos partidos serán sólo por plataforma de streaming?

Habrá un broadcaster centralizado para que todos los partidos salgan por ahí, y probablemente los derechos de algunos partidos los tengan algunas uniones en particular. Un ejemplo… por ahí el día que jueguen las dos franquicias uruguayas, además de ir por el broadcaster centralizado, capaz queda liberado dentro del territorio uruguayo para ir por canal abierto para llegar a más gente.

¿Puede haber double header en el Charrúa un viernes, por ejemplo?

Puede ser un doble header de repente para ahorrar costos y convocar más gente. Pero eso no va a ser siempre así. Vamos a ir con Nacional y Peñarol, que son dos marcas muy fuertes. Queremos llegar a más gente y popularizar el deporte y creemos que esas dos marcas nos va a ayudar un montón, porque están completamente instaladas.

¿Cómo lo va a hacer Brasil?

Por supuesto que lo tengo claro, pero tengo claro lo que me aseguran que van a cumplir en el Tournament Agreement y que no me van a fallar en la Liga, ni los que estén basados en San Pablo ni los de Florianópolis. Las cosas logísticas y operativas de Brasil, no me meto, ya es problema de ellos.

¿Y lo de Argentina, cómo va a ser?

Ahí tengo que ser educado y dejar que lo de Argentina lo diga la UAR. Si cumplen con el Tournament Agreement y deciden jugar en Tucumán, Córdoba, Rosario o Buenos Aires, bueno… eso ya será decisión de la UAR. Por supuesto, hay un deadline como en cualquier certamen para informar dónde van a ser los partidos.

¿Se puede rotar de sede?

Si, se puede rotar. Eso es una decisión UAR.