Eden Park (VII) A bientôt Gonzalo Quesada

No, no es una buena noticia que se vaya Gonzalo Quesada no de Jaguares, sino del rugby argentino. Por otro lado, qué bueno es que haya estado y que haya podido colaborar en la formación de jugadores jóvenes que salieron del sistema y qué bueno que se haya animado a hacer cambios de un partido a otro en el Super Rugby y que los que entraron, generalmente esos chicos con poca o nula experiencia, hayan rendido.

Qué bueno que esa experiencia, la de llegar a la final del Super Rugby, la de ese camino hecho en base a mucho estudio, análisis y convicción interna que irradió y contagió el afuera también, se pueda capitalizar.

Todo eso es muy bueno y es lo que tiene que quedar del paso de Gonzalo Quesada por el rugby profesional argentino. Y se con él o tras él se van jugadores, de eso se trata el rugby profesional.

De todo ello, y de la tragedia griega que muchos creen ver, con que Jaguares va a desaparecer y nadie sabe a ciencia cierta (salvo en Nueva Zelanda, que son los únicos que saben) qué va a pasar … de todo eso, hablamos en el VII de Eden Park Martín Quetglas, Juan Pablo García, Eugenio Astesiano y Federico Espósito, al que le pedimos que le devuelvan internet.

 

 

Greg Peters “no es sencillo ni es sensato sacar a Jaguares del Super Rugby”

Por Eugenio Astesiano

Greg Peters sabe. De rugby, de negocios, de derechos, de contratos. Sabe, y mucho. Ex CEO de Hurricanes, ex CEO de Sanzaar, ex CEO de la UAR y actualmente, CEO de NZRL (New Zealand Rugby League), es una voz autorizada (más que autorizada, digamos) para opinar y dar su aporte y su visión de la coyuntura tan particular que se vive hoy día.

Cuando todos dan por hecho que Jaguares se va del Super Rugby, parece un poco menos apresurado y más mesurado que la media.

Ese y otros tópicos de la entrevista, a continuación:

¿Desafectar a Jaguares?

¿La salida de Jaguares del SR? Es una decisión que tanto NZR, Rugby Australia y South Africa Rugby en el seno de Sanzaar, tienen que pensar muy bien. No es sencillo romper contratos así como así, y tampoco parece -al menos para mí- muy sensato dejar a Jaguares fuera del Super Rugby. Jaguares fue el primer equipo fuera del Super 12 en alcanzar una final del Super Rugby. Ese es un logro que no se puede dejar de soslayo ni tomar a la ligera. Jaguares le trajo aire nuevo a la competencia y todos lo saben“.

Los áereos de SANZAAR

Sanzaar invierte más de 10 millones de dólares por año para pagar los pasajes del SuperRugby. Es mucho dinero. Y eso era hasta ahora… Desafortunadamente, por el cierre de fronteras, el cierre de rutas de varias aerolíneas, la bancarrota de otras y la ausencia de una vacuna, hará que el SuperRugby tal como lo conocemos hasta hoy, sea muy complicado“.

El Rugby Championship no parece correr peligro

Una cosa es el Super Rugby y otra muy distinta, el Rugby Championship. Que se pueda terminar el primero o verse afectado fuertemente su formato de competencia no quiere decir que el otro no se juegue. Parece difícil que se juegue este año [el Championship] pero no deberían correr riesgo alguno sus próximas ediciones“.

La relación NZ-Argentina

“La relación y lazos rugbísticos entre las uniones de Nueva Zelanda y Argentina son, me atrevo a decir, más fuertes que entre Nueva Zelanda y Australia. La relación y diálogo de Agustín Pichot con Mark Robinson (actual CEO de NZR) es excelente”.

Las giras

Los jugadores top o más veteranos, con familia e hijos, es posible que sí, sientan el desapego de estar fuera de casa más de un mes con las giras que impone el calendario del Super Rugby… ¿pero los más jóvenes? ¡No! para ellos es espectacular poder viajar, conocer otras ciudades y culturas y ni que hablar, Buenos Aires”.

“Además, una cosa fundamental para los más jóvenes, en ese tiempo de gira, es vivir ese tema de grupo, de convivencia de equipo, que estando cada uno en su país, ciudad y casa, es más difícil. No, estar de gira no es siempre tan grave como dicen, tiene sus cosas buenas y esta es una de ellas“.

El futuro mediato de Jaguares y del rugby argentino

Posiblemente, el futuro de Jaguares sea apostar al crecimiento de la región americana. Su competencia no va a estar en el hemisferio norte, eso seguro, y en el hemisferio sur tal como era, resulta complejo hoy por hoy. Una idea que debería funcionar y algo que valdría la pena sería profundizar y apostar por fortalecer la Superliga Americana de Rugby, que puede ser una alternativa a mediano plazo, y que la región toda, con Estados Unidos como potencia emergente y sin dudas, con el dinero que lo haría posible, hacer crecer el rugby de todo el continente. Si, Argentina puede ser el hub de la región en cuanto a la competencia profesional”.

“El rugby amateur de clubes que tiene Argentina no existe en ninguna parte del mundo. Sólo allá. CASI, Belgrano… ese rugby de clubes es extraordinario. Acá en Nueva Zelanda ya no existe así, como tal“.

Irse a jugar a Europa…

No está fácil irse a Europa tampoco para los jugadores. No se gana ni se va a ganar lo mismo en Inglaterra o Francia como se ganaba antes. ¿Japón? Aparece como un nuevo mercado con el potencial para contratar jugadores del hemisferio sur. Hoy es Japón el que tiene el dinero. De hecho, ganaron una fortuna incalculable con la RWC…

La entrevista completa, acá. (foto de portada Daniel Salvatori/UAR)

 

Eden Park (V)

En el parque del Edén cada tanto alguien ofrece manzanas en mal estado y no va que algunos las prueban. Pero por ahí aparece una manzana rica y todos quieren una o, lo que es peor… alguien dice que hay manzanas, otros dicen que no, que no hay manzanas pero allá, al fondo, se ve que hay un bosque repleto del rico, dulce y deseado fruto.

En fin, cosas que pasan.

En esta oportunidad es, o se acepta la coyuntura y se lamenta lo inevitable o aceptamos la coyuntura y se busca la mejor opción posible. Hay voces -no acá, en este espacio- que sugieren con tino que ese retroceso deportivo va a repercutir porque no jugar el Super Rugby implica salirse de la NBA y eso acarrearía un achicamiento en todas las estructuras. Eso es tan indiscutible como que si la salida se da, habrá que administrar otra realidad económica y deportiva y lo poco que se podrá hacer con eso tendrá como objetivo que ese standard conseguido se repercuta lo menos posible.

Sobre eso y la facilidad de la UAR para abrirse frentes de batalla gratis: Lisandro Olearo, Federico Espósito, Martín Quetglas y Eugenio Astesiano.

Ramiro Peman, los ojos detrás de Quesada

Ocho ojos ven más que seis, eso es indudable. Ahora bien, si esos dos ojos adicionales tienen la capacidad, conocimientos, entrenamientos y partidos encima que tienen los de Ramiro Peman, Analista de Juego y de Video de Jaguares, es un plus gigantesco.

Gonzalo Quesada, Andrés Bordoy y Manasa Fernández Miranda lo saben y le han dado esa relevancia. Sus ojos son el primer tamiz. Su mirada es confiable y precisa. Los jugadores también lo saben y trabaja a destajo para que todos tengan su material.

¿Cómo es un día de trabajo suyo? ¿Qué mira cuando mira rugby? ¿Qué observa más? ¿En qué hace foco un analista? ¿Cómo es el trabajo en conjunto con los analistas de Los Pumas, Argentina XV y Los Pumitas?

Todo eso, en esta entrevista.

Ochenta minutos de juego con Gonzalo Quesada

Decinos dónde -salvo acá- vas a poder escuchar a Gonzalo Quesada, Head Coach de Jaguares, hablar sin reparos y sin tapujos durante ochenta minutos, del juego de su equipo, de cómo es el tema de la rotación del equipo, con qué sentido, de los tres medioscrums y sus fortalezas y esfuerzos, de los aperturas y de la importancia del grupo, de la empatía, de la seriedad con la cual se elige el equipo titular de cada partido, de sus rivales sudafricanos, de estrategia, de táctica…

Lo que dura un partido de rugby, ese fue el tiempo que charlamos con él.

Podcast abierto, para todo el mundo, hacé click acá y disfrutá del Super Rugby contado por GONZALO QUESADA.

 

Andrés Bordoy, las fotos y los pasos

Por Eugenio Astesiano

Arrancar de nuevo como parte de un Staff, volver a los hábitos de la semana tipo después de una planificación concienzuda en este nuevo predio, con los nuevos jugadores que se incorporan, da muchas ganas, mucha energía”, así arranca el Dogo Andrés Bordoy, entrenador de forwards de Jaguares que, en su segunda temporada con el equipo, ya sabe lo que implica la exigencia del Super Rugby, sabe lo que significa este torneo en cuanto a lo complejo de su estructura, lo que exige fisiológica y rugbísticamente y sabe que con todo ese bagaje encima, ahora todo es más claro. Ni mejor, ni peor, ni más fácil ni más cómodo: sólo más claro.

Su responsabilidad son los delanteros y el funcionamiento de las formaciones fijas, pero no es sólo eso. Es una voz al costado de la cancha, una guía que necesita ver de cerca lo que pasa en la cancha. Él y Juan de la Cruz Fernández Miranda están ahí siempre, al costado. Y viven el partido de manera distinta.

¿Qué cosas de la temporada 2019 creés que estuvieron bien y se pueden repetir y qué cosas merecen un análisis o un cambio, si es que se es drástico?

Estuvimos mirando nuevamente lo que hicimos la temporada pasada, revisamos minuciosamente lo que hicimos y buscamos denodadamente en qué podemos mejorar en cuanto a la obtención, al sistema defensivo y al ataque. No es algo lineal o tajante, no dijimos “esto, chau” sino que evaluamos formas de adaptar lo hecho para que sea más eficiente y en términos de obtención, qué herramientas podemos incorporar para lograr una evolución en ese aspecto. Ese es, si se puede poner así, un gran objetivo mío, personal. Mejorar la calidad de la obtención y que sea un arma de ataque, que ponga a los equipos rivales en aprietos. En la 2019, con el line y el maul lo pudimos conseguir y queremos darle una vuelta más a eso, por eso hablo de eficiencia y en cuanto al scrum, trabajaremos – ya lo estamos haciendo, de hecho- para dotarlo de mayor solidez y que no sea visto como una debilidad… De todas formas, estamos contentos con los resultados y el juego de la temporada que pasó, pero ya dejamos de ser sorpresa y todo el mundo nos va a esperar de manera distinta y hay una realidad: hay muchos jugadores importantes que ya no están. Los nuevos que han llegado son un impulso lleno de energía y muchas ganas, pero tendrán que trabajar mucho para poder equiparar la experiencia de aquellos que han dejado el equipo y ayudar a que eso ocurra será responsabilidad de todos nosotros.

Regreso a la pregunta original y le agrego algo ¿En cuanto a la obtención, hay algo que tocar en el line, que se mantuvo siempre como una plataforma sumamente confiable y eficiente (ndlr: 1ero en el ranking del Super Rugby) o sólo en el scrum (que fue el 15° del mismo ranking)?.

En el line, por supuesto que hay que acentuar las prioridades. Sobre todo en la velocidad con la que nos movemos en el salto y dentro del line. No podemos hacer lo mismo simplemente porque lo hemos hecho bien. Tenemos que lograr hacerlo mejor y no podemos permitirnos bajar ese standard de calidad. Lo que es el scrum, a pesar de la estadística, creo que con nuestras pelotas hemos mejorado. Cuando las pelotas eran del adversario, sí, estuvimos en dificultades. Pero logramos mejorar, logramos evolucionar. De todas formas, en la final tuvimos problemas y sobre todo, con las pelotas que tiraron ellos.

– ¿Cómo se preparan para el scrum? ¿Dónde se pone el foco?

Tener un buen set-up. Acomodarnos hacia adelante. Aprender también a manejarnos en situaciones adversas porque va a haber partidos en los que en momentos, vamos a peder el impacto y no porque lo regalemos, simplemente porque va a ocurrir. Ser realista y aceptar que hay equipos que pueden ser superiores nos pone en un sitio que es el de buscar resolver la adversidad y encontrar una solución para ese problema puntual. Tener armas y herramientas para que ese scrum no se dé por perdido.

Pero el tema está en que no te compliquen tus pelotas. En el mundo ideal, sería no perder los propios y tratar de que esas pelotas sean de calidad. Si sacás las tuyas, las sacás rápido y son buenas, ya está. Y además, está la interpretación arbitral que no se puede dejar de lado.

A los jugadores les hablo mucho de “la foto” en el scrum. La foto antes, durante y la foto final. Es muy ilustrativo verlo de esa manera porque un buen scrum sólido, firme, consistente antes del ingreso, antes del impacto, ayuda a la estabilidad y predispone bien a los ocho delanteros y al árbitro también. Que nosotros estemos firmes, bien formados, que estemos conformes nosotros y él se quede conforme con lo que ve, da un mensaje. Queremos evitar un posible prejuicio que nuestro scrum tiene alguna situación. Esa es la intención de la “foto” del “antes”. En el “durante”, si cuando entrás al scrum te acomodás hacia atrás porque perdiste el impacto inicial, lo que hemos visto y es que esa “foto”, es mala. ¿Por qué? Porque la posición corporal es otra, no es la que buscás sino la que podés. Eso lo que no queremos y va atado a lo que mencioné antes, de tener las armas y herramientas para que las “fotos” sean siempre buenas o las mejores posibles sobre todo, cuando no somos nosotros los que arrojamos la pelota.

-Entonces, hablando de fotos, ¿dónde se tiene que hacer foco?

Por eso es que insisto con que los primeras líneas den una buena plataforma a los segundas, que haya un buen empuje porque las posiciones corporales son buenas, son las que buscamos… por eso insisto en lo de la “foto inicial”. Ese el es foco del trabajo ahora. Por supuesto que la búsqueda de un mejor scrum me ocupa puntualmente y esa búsqueda es constante. Porque es el paso A. Si el paso A no está bien, ni el B ni el C van a estar bien. va a ser un scrum inestable, vulnerable. Si el A está bien, que el B sea bueno nos va a permitir un C que pueda avanzar. Ahí hay que poner un buen hookeo también porque si la pelota queda entre las piernas de la segunda línea y alguno quiere levantar un pie para corregir que la salida de la pelota siga su curso… ahí, chau. Catástrofe, porque no vamos a poder estar estables para aguantar un segundo empuje rival que sabemos que irremediablemente va a venir. ¿Y qué va a pasar? penal en contra. Queremos evitar tener scrums en los que la “foto” final sea fea. Tenemos que trabajar mucho en la progresión. El scrum es una combinación de una cantidad de cosas que tienen que estar bien durante no menos de ocho segundos.

¿Qué evaluación hiciste de la final contra Crusaders?

De los 22 scrums de la final, 12 fueron para nosotros y tuvimos el 100% de las pelotas. Ellos tuvieron 10, de los cuales sacaron 4 penales a favor, en los que nos dominaron claramente… entonces la gente o la prensa, se queda con esos 4 de 22 scrum que nos dominaron, sin darle el valor real a que tuvimos el 100% de nuestras pelotas disponibles, pero entiendo a todos porque la verdad es que esos 4 scrums, como argentino y fanático, me desagradan y es lo que quiero corregir. Los scrums que no anduvieron bien, al que más mal le hacen verlos, es a mí.  

Está bien y te entiendo. Pero no hay que rasgarse las vestiduras tampoco. Hay equipos que tienen mejor scrum o son más sólidos, y punto. Pasa. Y hay equipos que también pierden scrums y no lo viven como una hecatombe, porque el resto de lo que pasa en cancha, es bueno.

Los neozelandeses son los que mejor entienden eso y lo tienen aceptado. Les pasa y les pasó. Pero en todo. Ellos se recuperan rápido y no se quedan con lo anterior. Cada formación es la próxima, no la que pasó. Lo que ya pasó, ya está. No se quedan enganchados con eso. Te doy un ejemplo: en la final, a Crudaders le robamos los dos primeros lines. Y después, hablando con los chicos -los nuestros- me decían que “ellos estaban como si nada hubiera pasado”. ¿Por qué? Porque cada pelota es una nueva pelota para disputar y ganar. Entienden que hay cosas que pueden pasar y que no son tal y como ellos las planificaron. En otros equipos, si eso pasa, genera un stress, una situación de desconfianza que afecta negativamente a lo que viene. Para los kiwis, es parte del juego en el que un rival puede hacer algo mejor, y lo superan. Lo aceptan y conviven con ello y generalmente logran remediarlo. Al resto, le cuesta muchísimo. Por eso son distintos, porque tienen la capacidad de pasar a lo que viene rápidamente y no concentrarse o quedarse en lo malo o no tan bueno que pasó. Claro, es muy fácil de decir y muy difícil de hacer.

Vuelvo al Paso A o la Foto inicial. ¿En cuánto afecta que se hayan ido Pieretto y Lavanini? Justo son un 3 y un 5 cuya característica principal es la fortaleza física y el empuje en el scrum.

Si. Lamentamos la ida de Enrique y de Tomás, pero esto es rugby profesional y sabemos que puede ser así en cualquier momento. ¿Afecta? Y no puedo mentir si digo que no afecta. Hay pocos jugadores en el mundo que combinen su empuje y potencia. Pero atención, eso no significa que no confiemos ni que no creamos en Lucas (Paulos) y Mati (Alemanno). En absoluto. Además la incoporación de Joel (Sclavi) también va a ser importante una vez que esté recuperado. Perdimos gente con experiencia y ascendencia en el pack, pero tenemos la energía de los jóvenes.

-¿Podés explicar cuál es la importancia del 5 en el scrum? Porque mucha gente que mira rugby no lo sabe.

– El 5 es fundamental. En mi opinión, es la base de un scrum exitoso. Es poder y empuje. Es la solidez detrás del 3. Es un jugador clave.

En el Super Rugby no alcanza con que el 1 y el 3 tengan sólo un buen scrum. Hoy tienen que tener tackle, movilidad, tiene que saber identificar si se juega el duelo o si tira una espalda. ¿Cómo haces para que ese balance esté presente y no se descompense una cosa por la otra?

Es que por eso no todos los pilares son aptos para jugar el Super Rugby. Pero hay prioridades y para nosotros, es el scrum. Si nosotros no tenemos una base de obtención sólida, los pilares no van a poder jugar por más capacidades que tengan para desplazarse, pasar la pelota y tacklear. La prioridad es esa. Es el doble desafío para los jugadores que son más móviles el de priorizar o focalizarse en el scrum. Y para los que son menos móviles, la prioridad va a seguir siendo el scrum pero tendrán que tener la capacidad de adaptarse. Esto lo he dicho en otra oportunidad y no recuerdo dónde: no podemos jugar con pilares que pongan en peligro en el juego. No podemos jugar con un pilar que nos ponga en dificultades en defensa, no podemos jugar con un pilar que en ataque no esté en el lugar en el que tiene que estar y, al mismo tiempo, no podemos jugar con un pilar que no pueda darnos obtención sólida. Sé que es un poco ambigua la respuesta, pero es a lo que nos obliga el Super Rugby. A que las dos cosas son igualmente necesarias. Sí, nuevamente, creo que el foco, la prioridad, debe ser el scrum.

Jannie Du Plessis va ahora a Lions, pero Owen Franks deja de jugar en All Blacks. ¿Podemos entonces pensar que compartís la línea de pensamiento de Sudáfrica en este sentido, en que la prioridad está en lo que hagan en el scrum y no tanto lo que aporten afuera?

-Es que en este nivel que presenta el Super Rugby, es complicadísimo encontrar esos pilares que tengan un balance ideal. Los pilares que cumplen todos los requisitos y llenan todos los casilleros son escasos y por eso son valiosos.

¿Van a tener en cuenta el mismo criterio de rotación que tuvieron en 2019 respecto de los jugadores?

– Aprendimos algo la temporada pasada: el impacto del Super Rugby es altísimo en los jugadores. Por eso hemos rotado y por eso lo volveremos a hacer. Que un jugador mantenga la intensidad durante muchos partidos y más con los viajes y todo, es complicado. Por eso estamos convencidos en que la rotación es vital.  Dicho de otro modo, no se puede no rotar.

Noviembre 2019 es más que la Zona de la Muerte

Por Eugenio Astesiano

Noviembre es mes de rugby. Seguirá siéndolo, seguramente, no importa qué sea lo que cambie en el calendario internacional en los tiempos por venir. Noviembre siempre estará emparentado al rugby. Este año hubo final de Mundial el 2 y ya arrancaron la Heineken y la Challenge en Europa.

Para Argentina, la gira de Los Pumas de noviembre siempre fue importante y, por donde fuere que le tocase jugar en Europa, marcaba el final de la temporada del rugby de élite. Este año, ese Tour se reemplazará por otras cosas no menos importantes. Diríamos, tanto o más.

Lo que va a pasar en apenas unos días en Argentina y Sudamérica es inédito, pero no ha llamado tanto la atención al menos hasta ahora porque ha habido silencio o información a cuentagotas, decisión que se ha mantenido firme y a rajatabla.

Finalmente, la lista de los convocados por el staff de Jaguares para arrancar el camino rumbo al 2020 de poco más de cuarenta jugadores, saldrá el jueves. Y sólo puede sorprender a la gente que se acerca ocasionalmente al rugby. Algún que otro nombre, tal vez, pero si se siguió la Currie Cup, no.

Como sea, que Jaguares empiece su pretemporada en apenas una semana habla de lo que significa que la rueda del rugby no pare. Jaguares cambia de casa y eso es bueno, pero algunas cosas no cambian y una de ellas es la incertidumbre reinante entre algunos de los jugadores.

El plantel va a tener algunos invitados tal como ha ocurrido en el inicio de la temporada 2019, pero lo que asombra es que todavía algunos jugadores no saben que va a pasar con ellos.

En estricto off the record, hay preocupación de ambas partes: por el lado UAR y por el lado de los jugadores. A estas alturas la UAR ya debería tener el toro por las astas, todo firmado, dicen, de los dos lados del mostrador. Y “todos los jugadores, antes de que empiecen los entrenamientos, deberían tener un vínculo de algún tipo con la unión” manifestó una altísima fuente consultada.

Se puede hablar de falta de previsión para con algunos jugadores, pero también de cautela.

Por supuesto, a algunos jugadores le han llegado ofertas. En algunos casos, suculentas y en otros, menos importantes en el número final pero interesantes para evaluar. Y por supuesto, las demoras corren en contra de la UAR que también corre en contra de la malograda economía argentina. Imposible pensar en mediano plazo, todo se va modificando con el correr de las semanas, cotizaciones mediante. Nadie lo tiene fácil. Todos hacen cuentas.

Uno de los protagonistas no sale de su asombro. Quiere quedarse para jugar en el país “un rugby profesional de alto nivel como no hay otro. También entrenar en ese nuevo lugar de entrenamiento que todos aseguran que está bárbaro, sí. Pero cosas básicas a estas alturas como tener un contrato en la mano para leerlo al menos… no. No nos gusta la incertidumbre. Y así es muy difícil no mirar lo que nos ofrecen desde el exterior“.

Y no sólo Europa. Las cinco franquicias de la Liga Sudamericana también van a necesitar jugadores argentinos. El equipo que estará basado en Córdoba y tendrá el apoyo de un inversionista de Rosario por supuesto tendrá jugadores con experiencia, pero en Paraguay, Chile, Uruguay y Brasil además de jugadores de dichas uniones, seguramente otros argentinos serán requeridos. Es verdad que muchos podrán ser contratados por los meses que demande la competición (lo que les abre las puertas a hacer temporada doble a aquellos que se destaquen y reciban ofertas de Europa) pero no todos tendrán la misma suerte.

Los jugadores de la franquicia para la Liga van a tener contrato central de la UAR y la lista saldrá, a más tardar, la semana venidera“, confirmó la misma fuente. Los cuarenta y poquito que vayan a Jaguares no van a estar en la otra franquicia, es de prever.

Sin lugar a dudas, en este sentido se plantean por delante nuevos escenarios por los que la UAR (y todo el rugby sudamericano) no han transitado antes.

Sobre la liga: los dos partidos de cada fecha de la Super Liga Sudamericana van a jugarse los días viernes. Arrancará el viernes 28 de febrero y serán de ida y vuelta, con lo que se estima su finalización allá por mediados de mayo con semifinales y final.

En su momento, la UAR manifestó que la unión iba a tener que contratar al menos 32 jugadores más para afrontar la temporada 2020. Hoy, con dos franquicias sudamericanas menos a las proyectadas originalmente (iban a ser siete, pero finalmente serán cinco) por ahí no lleguen a ser tantos porque originalmente la Liga, que iba a requerir entre 210/220 jugadores, ahora tendrá sesenta jugadores menos, aproximadamente.

Sudamérica está pasando por un momento convulsionado en muchos aspectos y el rugby no es ajeno a estas circunstancias. Pasos firmes y sobre seguro para todos, parece ser la mejor manera de encarar las cosas.

Por eso, que en este contexto la UAR vaya a tener cerca de setenta jugadores contratados, es casi un milagro. Por eso cuando en este espacio se aseguró que el Mundial era importante pero que de ninguna manera era trascendente para el futuro mediato del rugby argentino, estábamos en lo cierto.

El rugby argentino tiene por delante desafíos muchos más grandes que sortear que una zona de la muerte.

La Sociedad de los Poetas Vivos

Por Eugenio Astesiano

Esa salida al campo y ese final fueron cien por cien reales. Lo que se ha visto en los videos que se han viralizado por las redes sociales y que ha merecido comentarios de todo el mundo, es una ava parte de los porqués del presente de Jaguares. Una ava parte importante.

¿Ha pasado antes una comunión así? No con esa intensidad, no con ese sentimiento de unidad, no con ese nivel de cuasi hermandad. ¿Había pasado en los dichos? Si. ¿En los hechos? Bueno, hasta hoy no había estado a la vista. Res non verba.

Y que haya estado a la vista es otro de los puntos fuertes de Jaguares versión 2019, que tal vez entre tanta cosa haya pasado inadvertido. Hemos visto y presenciado como testigos privilegiados cosas y hechos que por mucho tiempo se han considerado “sagradas”, “secretas”.

No hay sentido para crear una coraza, una cerrazón casi masónica, inaccesible. Hoy hemos podido acceder a verlos como son en el momento del clímax y felicidad más grande en mucho tiempo después de años -sí, años- de frustraciones deportivas.

Los jugadores, cuando quieren cuidar su intimidad, cuando quieren que algo no se vea, no trascienda o no se sobreexponga, lo dicen y lo hacen cumplir no se imaginan cómo. Pero esta situación de alegría desbordante, de profundo apego a los dichos vertidos, de convicción, de humildad, alegría y felicidad, trascendió porque todos estuvieron de acuerdo en que así fuera.

La sociedad de los poetas vivos tuvo su carpe diem en Vélez. Queda uno más.

Foto Crédito portada: Juan Gasparini/ Gaspafotos

Ni única, ni irrepetible

Hoy, viernes 28 de junio a las 20h., Jaguares va a jugar su primera semifinal de Super Rugby. ¿Es una posibilidad histórica? Si. ¿Es única e irrepetible? Por supuesto que no. Hay muchos más Super Rugby por jugar.

Algunos puntos a tener en cuenta para el partido que tendrá en cancha, 30.000 espectadores.

Para Jaguares, en defensa:

  • Neutralizar a Leali’ifano. Dejarlo sin tiempo. Que sienta la presión, que tenga que decidir lo más atrás posible y no pueda lanzar cómodo. ASí, será más fácil también ocuparse de sus posibles patadas cruzadas a Speight.
  • El tackle a Kuridrani. Sin sus quiebres y sin sus offloads, Brumbies tiene que trabajar más fases, lo que implica mayor desgaste. Y negarle la posibilidad de pesca y de trabajo libre a McCaffrey en el breakdown
  • Impedir el progreso del maul tras el line. Complicar a Carter y Arnold en el salto, gran prueba para Petti y Ortega Desio.
  • Los primeras líneas y segundas líneas de Brumbies, son Wallabies. Sio, Fainga’a y Alaalatoa (Slipper desde afuera) más Carter y Arnold es materia prima de primer nivel. Conocen estas instancias, saben lidiar con ellas y van a buscar con el dominio de las situaciones de contacto, con la limpieza del ruck y con las formaciones fijas, para ser ellos los que impongan el ritmo del partido. Mucho se va a decidir acá.
  • Dura batalla en el centro de la cancha para de la Fuente y Orlando. Ambos son defensores avezados y ya lo han experimentado sus rivales, y en forma. El desafío será hoy, además, potenciarlo. Lo mismo con el duelo aparte entre Speight y Moroni.

Para Jaguares, en ataque:

  • Brumbies es paciente y muy fuerte en su primera línea de defensa. No es fácil vulnerar al equipo de Canberra. Pero hacerlos defender muchas fases puede ser útil en tanto y en cuanto sean fases rápidas. Jaguares tiene un alto porcentaje de tries apoyados luego de la cuarta fase.
  • Para ello, intentar agrupar o involucrar gente pesada en espacios chicos es fundamental, luego moverlos y comprometerlos a que eventualmente tengan que desplazarse mucho, por un lado. Por otro, que sus tres de atrás no sean suficientes y que para eso, tengan que tener un ojo atento a dejar más gente para cubrir posibles kicks a las espaldas de los wings… mucha lectura y trabajo para Cubelli y Díaz Bonilla para administrar la pelota.
  • La lluvia: invitada de honor en el día de hoy.
  • El scrum propio: rápido, afuera. Rápido en serio. No dejar que haya segundo empuje de Brumbies.
  • Tomar todas las chances de puntos posibles. Como suele suceder en estas instancias, puede ser un partido que se decida por poco margen.
  • No ceder a la presión negativa. La responsabilidad la tiene Brumbies, que es el equipo que conoce estas lides. Jaguares hizo todo bien para llegar a esta instancia. La receta debería ser la misma: mantener la calma y no desesperar. La paciencia dio réditos y la confianza también. Lo hecho, hecho está hasta acá y nadie les va a quitar el mérito.

 

El VII de Caballería

Por Eugenio Astesiano

Costó un Perú de Oro 24 kilates. Los jugadores tuvieron que bucear profundo para sacar esa moneda del galeón hundido y tuvieron que hacer mucha fuerza y desgaste para subirla a la superficie a mostrarle a todos que después de estar muy abajo, se puede subir.

En todo sentido y con todos los sentidos, Jaguares hizo del cuarto de final en Vélez un partido de tres actos. La Mise-en-scène fue finalmente perfecta. Separada por partes, mostró las muchas caras o variantes que puede tener.

Para el primer acto, que duró diez minutos desde al arranque del partido, Jaguares hizo casi todas las cosas bien, pero falló en un aspecto importante: anotó sólo una vez de las tres que pudo hacerlo. Y, en lugar de ponerse arriba con una ventaja importante, sólo quedó 5-0. En ese lapso, de cabezas y cuerpos frescos, de iniciativa tomada y pelota y territorio bajo control, Jaguares se quedó corto.

Inmediatamente, el segundo acto que fue extenso, intenso y dramático. Desde ese minuto diez del primer tiempo hasta el minuto diez del segundo, esos cuarenta minutos de juego le pertenecieron a Chiefs por obra y gracia de Brad Weber y Sam Cane. Entre los dos (uno en la conducción y el otro en la contención) revirtieron la tendencia. El partido se salió del eje argentino y pasó a jugarse de acuerdo a las reglas que impuso la visita. Jugar lejos del ingoal propio, administrar sus pelotas rápido y obligar así a Jaguares a atender asuntos relativos a no perderle el ojo a Lienert Brown y a los tres del fondo. Por ello, Jaguares tuvo que salir muy rápido en defensa y eventualmente, cometer penales. Eso los mantuvo por un lado, en su campo y por otro, abajo en el score. Ambas cosas sucedieron y se sucedieron en ese lapso. Weber manejó los hilos del partido, Debreczeni fue muy prolijo y el pack de Colin Cooper, sin ser una maquinaria letal, fue lo suficientemente efectivo para poner en aprietos a una defensa argentina defendió en retroceso y que tardó en reacomodarse. En ese lapso, Jaguares lució partido y desenfocado en ataque, fuera de sincronía.

Dos cuestiones… La primera, la frustración y ofuscación que le entra a Díaz Bonilla cuando algo le sale mal. Y cómo su accionar es totalmente diferente cuando juega más cómodo, suelto y tranquilo. Segunda cuestión: Sam Cane se ocupó de buscar sacar de quicio a Agustín Creevy y lo logró. El ex capitán y caudillo quedó enmarañado en la pelea con el capitán de Chiefs y eso complicó su juego.

Sin embargo, todos los partidos tienen momentos cruciales o significativos que a veces, se descubren al final. La salida de Debreczeni y el ingreso de Marty McKenzie en su lugar y el ingreso de Montoya y Pieretto le dieron aire al que iba abajo en el resultado y complicó al que iba ganando.

Así, se llegó al tercer y último acto. Acá, en este fragmento final del partido, cuando restaban treinta minutos, fue cuando el VII de Caballería asomó detrás de la colina y entonces, el héroe de la tarde noche (uno de los tantos junto con Matera, Petti, Kremer y de la Fuente, pero sin dudas, el más destacado en ese lapso) tomó el protagonismo y todas las luces del escenario apuntaron a él. Matías Moroni apareció en toda su dimensión con dos tackles positivos y luego, un try cerca de los palos. A partir de allí, el partido cambió y ya nada fue lo mismo.

Con esas acciones, el “Moroooooooni, Moroooooni” que bajó desde cada lugar del estadio lo puso en un lugar de privilegio que él mismo construyó. Claro que aún nadie sabía cómo iba a ser el final…

También, el manejo de Díaz Bonilla y Cubelli de los tiempos, la acelerada energizante y revitalizadora del pack cuando avanzó y de la defensa poderosa, intensa, fulminante, de tackles demoledores, cuando tocó. Esa fue la que hizo retroceder a Chiefs hasta hacer que sus esfuerzos fueran inútiles. No iban a pasar, simplemente porque no había por dónde hacerlo.

Y para el final… el héroe. La pesca de Moroni de esa pelota dentro de los 22m de Chiefs (no había necesidad de sufrir así, el pick & go de Jaguares a 15 segundos del final debió ser la última acción, no penal en contra) desató el festejo, cerró el partido y abrió los brazos al cielo del entrenador argentino.

Es bien sabido que el libro de la historia la escriben los que ganan. A esta le queda un capítulo más, seguro, el viernes que viene y tal vez, uno más. Los jugadores le están poniendo la tinta y el papel. Gonzalo Quesada, Andrés Bordoy, Manasa Fernández Miranda y todo el staff de Jaguares, la tapa.