Hablamos de Los Pumas y cuando crecer, es poder

Los Pumas son un equipo de presente y de futuro. Parece una obviedad pero no lo es, hay un conjunto de jugadores maduros y compactos que forman el grueso del equipo que disputó el Rugby Championship y hay un grupo de jugadores muy jóvenes a los cuales se les ha dado, desde el cuerpo técnico, la oportunidad de entrar a formar parte de Los Pumas.

A estos jóvenes les hemos visto crecer en los equipos que conforman esa estructura creada para surtir de jugadores al equipo absoluto. La gran ventaja es que estos jugadores se conocen, han competido y crecido juntos y por lo tanto no tendrán que pasar por ese proceso de ensamblaje cuando ya sean mayores. Es una ganancia absoluta de tiempo y rendimiento.

La llegada a la élite siempre resulta complicada y mucho más si desde el exterior juzgan a estos chicos con el mismo nivel de exigencia que si fuesen veteranos curtidos. Hay que ser congruentes, ningún equipo nuevo funciona a la primera, todos los procesos requieren una adaptación y no es lo mismo jugar contra chicos de edades similares que contra jugadores profesionales maduros y curtidos en ligas profesionales de alto nivel.

Lo hemos dicho en otras ocasiones, para valorar en su justa medida el trabajo de Los Pumas hay que conocer a los rivales en profundidad. Es el trabajo de los técnicos y también debería de ser el trabajo de los comentaristas, analistas y periodistas que acercan a los aficionados sus opiniones.

Los conocimientos sesgados crean opiniones sesgadas y posturas radicalizadas sin argumentos reales.

La victoria de Los Pumas ante Francia es el triunfo de un proyecto de futuro y también es la consagración del cuerpo técnico que esta semana cerró definitivamente la puerta del pasado y que se dedica a mirar al presente y al futuro.

El proyecto y el juego eran y siguen siendo las claves. Nos hemos hartado de repetirlo.

Javier Señarís

Francia 13 – Los Pumas 18. Más que un triunfo, un logro

A veces es muy complicado escribir después de partidos tan resonantes como esperados y deseados, porque casi con lógica, uno tiende a exacerbar el triunfo sin advertir que la victoria, más que un triunfo, es un logro.

Resaltamos “logro” y no “triunfo” porque son cosas diferentes.

En este caso en particular, y desde este espacio, se ha venido explicando sistemática y permanentemente que la idea de Daniel Hourcade en particular y de la UAR en general era la de, a través del PLADAR, darle continuidad a una plan que apoye a una idea estructural y de juego que sea sustentable para el futuro del rugby argentino.

Esa idea, que se puso en marcha con los PampasXV primero, con los Jaguares luego y con Los Pumitas después, de alguna manera ve sus primeros logros serios hoy, cuando Francia cae en el Stade (otra vez, como siete años atrás) ante unos Pumas que son, en su enorme mayoría, fruto de lo “hecho en casa”.

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Y eso es un logro. Lo que va a mediano y largo plazo, que surge de un proyecto, de la convicción en una idea y de llevarla a cabo sea con los intérpretes que sea, es un logro… Así se hubiera perdido hoy, no importaba. El logro ya estaba consumado más allá del resultado en sí.

Los Pumas dieron una lección de actitud, juego, inteligencia, paciencia y fiereza ante Francia y se dio otro paso, uno más, uno grande, hacia el Mundial.

Que sigan los logros, porque el verdadero éxito será (y es) nada más y nada menos que ese.

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Enviá Rugby al 2020 y entrá al Super Rugby

Una foto que dice mucho. Concluye una etapa y comienza otra nueva en el rugby argentino. Agustín Pichot y Carlos Araujo firman el contrato que pone a una franquicia argentina en el Super Rugby y además, la confirmación de Los Pumas en el Rugby Championship hasta el 2020.

Pladar, Rugby Championship y Super Rugby. Tan impresionante como extraordinario.

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“World Rugby”. Así es la nueva identidad del rugby mundial. ¿Qué les parece?

Nuevo isologo, nueva identidad general. Renovación a menos de un año para el Mundial, la ahora ex IRB decidió que era un buen momento para cambiar la imagen corporativa.

El rugby, el deporte con más cambios en lo que va del siglo (y del anterior, también) se aggiorna a la nueva era también desde lo visual.

¿Qué les parece el cambio?

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Mucho, pero mucho más que una simple victoria.

Como bien aseveró Javier Señarís (@rutgerblume) “Italia jugó con lo mejor disponible y no tiene más. Los Pumas jugaron con la base misma de lo que pueden tener” y es imposible estar más de acuerdo.

Se terminó jugando con 14 jugadores salidos del PLADAR (todos, salvo Agulla) y apegados a una idea que puede salir muy bien, regular o mal por momentos, pero que es siempre la misma y sobre la que se va a seguir trabajando para bien del equipo.

Los Pumas dieron un paso más hacia adelante.

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Foto: Facundo Isa es tackleado por dos rivales. Gran partido del juvenil santiagueño (Crédito: UAR)

#ERC2014/15 Hay vida más allá del resultado… Incluso, hay explicaciones

La 1ª fecha de la European Rugby Champions Cup nos ha dejado, antes de nada, resultados y, posteriormente, algunas conclusiones sobre causas y efectos que enseguida pasaremos a desgranar.

Ganaron:
Saracens, Munster, Leinster, Harlequins, Toulon, Leicester Tigers, Glasgow Warriors, Stade Toulousain, Ospreys y Racing Metro.
La palma se la llevaron Saracens, Glasgow Warriors y Ospreys, que sumaron un valiosísimo punto bonus que puede ser decisivo para el desenlace del Torneo.

Perdieron:
Clermont, Sale Sharks, Wasps, Castres, Llanelli Scarlets, Ulster, Bath, Montpellier, Benetton Treviso y Northampton Saints.
El dolor es menor para Clermont, Sale Sharks, Wasps, Ulster y Montpellier ya que consiguieron sumar el bonus de la derrota por diferencia honrosa.

Una vez aclarado el tema de los resultados, con el que algunos ya se dan por satisfechos, pasamos a desgranar algunas sensaciones que nos han dejado estos enfrentamientos.
Saracens y Toulon ganan la mayoría de sus partidos porque si, porque los tienen que ganar, por dinámica y también porque sus plantillas son más completas que las de sus rivales. Del juego no hemos dicho nada porque no forma parte de las causas que les llevan al triunfo.
Leinster y Munster demuestran que el dominio del trabajo de la delantera sirve para imponerse a equipos de juego más alegre y menos pesado. Son las ventajas de llevar muchos años con un mismo modelo y explotarlo mejor que nadie.
Harlequins, Stade Toulousain y Racing Metro intentan demostrar que en el equilibrio está la virtud: backs picantes y delanteros con mucho oficio para crear un bloque que puede que no destaque por casi nada pero que tampoco presenta demasiadas fisuras.
El juego alegre y vistoso de Glasgow Warriors y Ospreys ha obtenido una merecida recompensa ante rivales que se ajustaban mucho a su tipo de juego, habrá que verlos ante rivales menos propicios. Ahí estará su medida.
Las sensaciones entre los derrotados también son variadas:
Clermont y Montpellier pierden partidos por no lanzarse a jugar e intentar someter a sus rivales cuando tienen las armas necesarias para ello.
Sale Sharks, Wasps, Ulster y Llanelli Scarlets alegran al espectador con su juego de ataque dinámico y expansivo ante rivales superiores y con unos planteamientos menos lustrosos, que llevan al observador neutral a simpatizar más con el vencido que con el vencedor.
Malas sensaciones para Northampton Saints y Bath. A los equipos ingleses se les atraganta salir a jugar fuera de sus fronteras, les cuesta adaptarse a la diferencia de ritmo de juego que lejos de su competición doméstica. Estas dudas se pueden pagar muy caras en una competición con rivales de tan alto nivel y con tan poco margen de maniobra.
Como pueden ver, hay vida más allá del resultado… Incluso hay explicaciones.

Por Javier Señaris