#PolémicaSinFin: ¿Por qué renunciaron? ¿Por el estatuto de la URBA? ¿#Cuál?

La polémica por la renuncia a sus contratos con la UAR de los jugadores de la URBA Tomás Cubelli, Martín Landajo, Tomás Lavanini, Matías Moroni y Manuel Montero ocurrida la semana pasada generó una ola de la que se hicieron eco todos, menos la UAR y ni que hablar, la URBA. La pregunta fue ¿Por qué renunciaron? y la respuesta fue “Para poder jugar en sus clubes, porque la URBA no los deja. Y si no quieren perder ritmo de juego, no tienen alternativa”.

Está claro que la UAR, como madre de uniones, está por encima de las uniones que la conforman y va de suyo que dichas uniones aceptan en un todo el estatuto de dicha entidad madre. Bajo esta apreciación, la primera parte de este artículo 3° del estatuto de la URBA no genera dudas.

“Artículo 3º:  La  “Unión de Rugby de Buenos Aires  (U.R.B.A.)”, tiene por objeto dirigir y fomentar el juego de Rugby exclusivamente entre aficionados, de acuerdo con su verdadero espíritu y conforme a los reglamentos y normas que rijan dicho deporte y que, en el ámbito nacional, son dictadas por la  “Unión Argentina de Rugby”; estas normas regirán para todas las entidades asociadas en tanto sean compatibles con el objeto enunciado.- Se rige por las leyes en vigencia y por estos Estatutos.-“

Por la lectura del mismo, la URBA se somete y acepta  el estatuto de la UAR. Quedaba claro antes pero el artículo 3° lo dice de manera taxativa. Entonces, si la UAR no prohibe que estos jugadores jueguen, la URBA tampoco. Y la realidad es que para ponerse bien específicos y para comprobar que la flexibilidad de las normas debe atender al buen criterio y sentido común, ese mismo artículo 3° dice taxativamente que la URBA:

“Realizará sus actividades dentro de la jurisdicción de la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, en un radio de 120 kilómetros contados a partir del kilómetro 0 para la rutas nacionales .

Con carácter de excepción y teniendo en cuenta su condición de club fundador de esta Unión, podrá participar de sus actividades el “Club Atlético del Rosario”(antes “Rosario Athletic Club”).”

El Club Tiro Federal de San Pedro, por caso, excede en casi 50 km esta norma y sin embargo, forma parte de la URBA.

Se puede encontrar otro artículo del estatuto de la URBA que es dable entender que tenga una interpretación y que en efecto tal vez no se esté cumpliendo, pero del que nadie ha dicho nada y no han escuchado voces en contrario, hasta ahora:

“Artículo 4º: La  “Unión de Rugby de Buenos Aires (U.R.B.A.)” estará afiliada a la Unión Argentina de Rugby”. }

No podrá integrar en forma directa o a través de la “Unión Argentina de Rugby”, ningún organismo superior en el cual se reúna  o participen entidades o personas que practiquen deportes o juegos profesionales, rentados o bancados.”

Sin determinar exactamente qué significa “bancados”, para el resto del artículo, ¿la SANZAR no entraría en este marco? Y si no entra, cuando la UAR sea miembro activo de SANZAR o cuando tenga la franquicia jugando un torneo profesional, la URBA dejará de pertenecer a ella?

En tanto que, si se hubiese querido resolver este tema rápida y simplemente, había una manera: bajo la excepción notoria del caso en cuestión (porque -la verdad sea dicha- estos jugadores no podrán jugar más a un par de partidos con su club en el año, por lo extenso del calendario UAR al que están afectados), el presidente de la URBA podría haber apelado al inciso h) del Art 26°, que habla de sus deberes y atribuciones.

“h)- Podrá tomar medidas extraordinarias sujetas a la posterior e inmediata aprobación del Consejo Directivo.”

Consejo Directivo que uno imagina, innegablemente acompañaría a la propuesta del Presidente.

Entonces… la pregunta es simple: ¿por qué pasó lo que pasó? ¿Por qué algunos artículos sí deben ser cumplidos y otros que no se cumplen, de esos nadie dice nada? Si alguien puede explicárnoslo, le estaremos muy agradecidos, porque no queda claro.

 

 

 

 

La paciencia fue la virtud

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“Despacio, se llega” dice el refrán. Otro dice “No se ganó Zamora en una hora”. Otra frase, esta vez de Benjamín Franklin, es más concluyente: “Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea.”

Después de arduas gestiones, negociaciones, idas y vueltas y mucha, pero mucha paciencia y poder de convicción, de la mano de Agustín Pichot el rugby argentino ha conseguido nuevamente un hito: incorporarse al SuperRugby desde el 2016.

Restan negociaciones y habrá que esperar para saber si Argentina podrá convertirse en miembro pleno del SANZAR desde ese año también. Algo que no es menor ya que actualmente la UAR no forma parte del órgano ( o sí, pero como invitada) que nuclea a Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda.

Pero se dio otro paso más. El rugby argentino primero se arrastraba, luego empezó a gatear, luego caminó a los tumbos y ahora ya puede decir que aprendió a dar los primeros pasos firmes. Enhorabuena.

 

Greg Peters, The Boss

Para los que no lo conocen, este señor de acá arriba es Greg Peters.

Greg Peters es el CEO de SANZAR.

SANZAR es la entidad que comanda el Super Rugby y el Rugby Championship.

Tuve la posibilidad de entrevistarlo a solas. Contesta todo.

http://www.ambito.com/diario/rugby/principal.asp?id=20121017

Hoy en “Hablemos de Rugby” de 17 a 19 por http://www.radioypunto.com la seguimos.

Saludos.