Cuestiones que vienen al caso

Una par de cuestiones que vienen al caso en este fin de semana rugbístico. Javier estuvo en Twickenham presenciando Inglaterra v Irlanda y aunque seguramente lo dejaremos mejor plasmado en el Podcast de esta semana, hay cosas para las que no vale la pena esperar. Si hay cuestiones que han quedado claras, muchas están en este hilo.

Por otro lado, así como Jaguares llegó a la final del Super Rugby en la temporada 2019, lo propio hizo Jaguares XV, su sucedáneo, en la First Division de la Currie Cup. Los dos equipos arribaron al partido definitorio y ambos, con un muy buen rugby. Si bien el nivel de la 1st Division no terminó siendo lo duro en términos rugbísticos que se suponía podía ser, físicamente sí lo fue. El equipo afrontó viajes fuera de Postchefstroom -su sede central- y se bancó ya dos meses fuera de Argentina, algo que no es tomado demasiado en consideración, que se mira de soslayo pero que es muy importante en términos de la cabeza, de lo fuerte mentalmente que hay que ser para estar en ese entorno después de un largo año para muchos de estos jugadores y staff y que el equipo haya fluído en todos los aspectos, no es para tomar a la ligera.

En el aspecto rugbístico el equipo rindió muy por sobre las expectativas, más allá de que sólo hemos visto highlights y ocasionalmente algún que otro partido entero más el del streaming. Nos sacamos las ganas de decir que, claramente, hay jugadores que levantaron la mano para el año que viene. Jugadores que quieren ser profesionales del rugby. En 2020, Jaguares, la franquicia del Super Rugby, va a tener nuevos integrantes que saldrán de estos que han competido en Sudáfrica y otros, a los que también se les ofrecerá un contrato a tiempo completo, que jugarán la Liga Profesional Sudamericana para el equipo argentino que la represente y seguramente, por ahí, en alguna de las otras seis.

Párrafo aparte, para el Staff. Nacho Fernández Lobbe y Diego Ternavasio, emulando al staff de Jaguares, han hecho rotación y cambios, y sí, han funcionado. El grupo mantuvo el norte, la concentración y la eficiencia en todos los partidos. No es sólo jugadores lo que se busca formar. El staff cumplió con creces y esa es otra de las muy buenas noticias.

Para la final ante Griffons, todo indica que va a haber streaming. Fuentes importantes de ESPN le comentaron a Hablemos de Rugby que para este próximo viernes hay grandes chances de que la definición se pueda ver en directo en la plataforma online del líder mundial en deportes.

Tema Liga Sudamericana: a fines de esta semana, de no mediar ningún inconveniente, va a haber novedades más que importantes en este tema. Sudamérica Rugby parece ser que va a estar en condiciones de hacer anuncios que tengan que ver con esto. Nombre del torneo, logo, fixture… todo parece encaminado a que se pueda comunicar antes del inicio del Mundial de Japón.

Esta semana que se inicia se develarán los planteles de Sudáfrica y Nueva Zelanda, dos de los máximos aspirantes al cetro. Ya hablaremos de ello con más profundidad, pero si Liam Squire regresa a los All Blacks despues de haber renunciado a estar en ellos, estaremos en presencia de un hecho muy trascendente. Los que hemos visto sus partidos en Tasman Mako los dos últimos fines de semana podemos asegurar que ha hecho los deberes como para ser tenido en cuenta. De hecho Javier mencionó a Tasman Mako como potencial cuartofinalista del Mundial si se le permitiese jugar.

El próximo post, viene con el Podcast. ¡Stay tuned!

Dueños

Sudamérica Rugby es el dueño de la Liga. Está totalmente organizada, programada, planificada, pensada y forma parte de un proyecto para desarrollar la región en los próximos diez años” aseguró Sebastián “Pino” Piñeyrúa, presidente de Sudamérica Rugby, en una extensa y esclarecedora charla con Hablemos de Rugby. En definitiva, eso hicimos: hablamos de rugby.

Por Eugenio Astesiano

Nosotros -las personas que estamos trabajando para el rugby en América- entendemos que es imperativo que exista un escalón de rugby profesional en la región entre el rugby de selecciones y el rugby de clubes que vaya colocando al jugador en ese lugar. Llegamos a esa conclusión por lo que nos viene pasando a todos, que es muy sencillo e historia conocida: seleccionados que no progresan todo lo que tienen que progresar y cuando lo hacen, es cuando el torneo del que están participando ya se termina, vuelven a sus clubes y cuando los volvés a convocar, sentís como que tenés que empezar de nuevo en muchas cosas” expresó el hombre de Pucarú.

Agregó que “A eso, se le suma del surgimiento de nuevas ligas, nuevas oportunidades y programas de alto rendimiento en las uniones. ¿Qué hicieron esos programas? Terminar de exponer a los jugadores buenos al mundo exterior. Los clubes de afuera los ven, y nos los quitan. En su gran porcentaje, para ligas menores, intrascendentes, donde los exprimen más como si fueran animales o un mero producto, que seres humanos. Entendimos que era hora y momento de hacer algo por el rugby de la región y por los jugadores a los que esto les está ocurriendo“.

Todo eso es una parte. Hay otra. “Además, cuando los querés usar para tus seleccionados, te ponen palos en la rueda. Es un desgaste increíble para todos, una fortuna en seguros y pasajes, y después se desquitan con ellos dándoles menos minutos de juego. Un círculo vicioso increíble en los que los jugadores pagan el costo de jugar por su país. Por eso, estamos convencidos que La Liga va a ser una excelente oportunidad para minimizar esta sangría y ver de qué forma podemos potenciar a los jugadores y ayudarlos acá. Queremos construir algo bueno, sacar y hacer lo mejor que esté a nuestro alcance en lo que es nuestra realidad“.

¿Los chicos que están hoy en la MLR (Major League Rugby) el año que viene entonces se vuelven todos para jugar la Liga?

Todos. Salvo alguno que quiera quedarse por algún tema personal… pero tenemos su compromiso y van a venir todos. Capaz si aparece algún club de la MLR y le ofrece una fortuna que es impagable para nosotros y elige quedarse… y bueno, contra eso no podemos hacer nada.

¿Entonces fueron a la MLR como parte de la preparación para el Mundial, para que tuvieran roce profesional con otras características y condiciones?

Si dejábamos que se fueran a Francia, nos comprábamos un despelote de novela. Eso fue lo que le pasó a Uruguay con Berchesi, con Leindekar, con Ormaechea… entonces, fuimos a la MLR, hablamos con las franquicias, les explicamos el proyecto y les preguntamos si estaban interesados en tener a nuestros jugadores bajo varias condiciones conversadas previamente. Y aceptaron.

¿Es factible que -al menos en Argentina- no presentaran ningún inconveniente si la Liga empezaba en 2021 en lugar de 2020? ¿Te consta eso? La desconfianza de este lado del Río de la Plata era real. Todo el mundo sabía que la Liga más temprano o más tarde iba a salir. Lo que no querían que pase es que los primereen y no les den la oportunidad de participar. En definitiva, ni Tucumán, ni Córdoba ni Rosario quieren que les hagan el “cuento del tío”.

… Puede ser. Pero atención: en mi cabeza, nunca dudé ni un segundo como presidente de SAR que la Liga iba a salir en 2020. Nunca. Lo tenía claro. ¿Por qué estoy totalmente tranquilo? Porque la Liga no depende de absolutamente nadie más que de mí en carácter de presidente y de los que me acompañan. Todo lo que necesitábamos negociar, ya lo negociamos. Si dependiera de otros, sé que me meto en líos. Entonces, cuando acepté presidir Sudamérica Rugby y esto lo podés hablar con los que me conocen acá en Uruguay y allá en Argentina, les dije ¿quieren que me meta acá, en este proyecto? Ningún problema, con una condición: si mando y nos dejan hacer. Y entonces todos en Sudamérica Rugby nos pusimos a trabajar fuerte. Somos un grupo muy grande de gente, todos detrás del proyecto, encaminados detrás de este objetivo. Con todos los dirigentes de todas las uniones representadas y los de las uniones en sí trabajamos codo a codo y en equipo para que la Liga sea una realidad el año que viene. Sin el esfuerzo de todos, no hay forma. El hashtag #SudaméricaCrece tiene que ver con eso. Porque todos trabajamos juntos para que así sea.

Evidentemente, en este lado de la orilla hubo entonces como cierta desinformación, al menos, hasta hace poco más de una semana atrás.

A veces, ni las propias estructuras tienen la información correcta, porque mucha gente sabe a quién accede uno, a quién accede otro… tal es la desconfianza que hay en estas cosas que son tan sensibles. Por eso, a veces no lo decimos o la decimos cambiada: si es blanco, decimos que es negro, porque sabemos que se va a filtrar. Del equipo argentino ya sabemos todo lo que necesitamos saber, cómo va a ser la primera franquicia, cómo va a ser la segunda, dónde va a jugar… todo. Hasta el entrenador. Ya está todo organizado. Tal vez ningún medio lo sepa, pero ya está todo. En Argentina trabajaron fuerte en apoyo a esta Liga y va a salir adelante con todos trabajando en conjunto para eso.

Entonces, las discusiones en este tiempo transcurrido, ¿en qué se basaron? Porque hubo idas y venidas.

Porque nos preguntábamos ¿Cómo hacemos para que La Liga sea buena?, ¿Cómo hacemos que funcione? Ahí empezaron las mayores discusiones. Para armar nuestra Liga, como ya dije, la teníamos que hacer por una necesidad imperiosa, pero eso nos ponía por delante un problema nuevo, relacionado en cómo hacemos para proteger a nuestros clubes, al rugby amateur. El 90% del tiempo de los últimos dos años, casi todas las discusiones, idas y vueltas e intercambios de opiniones entre los que estamos en la mesa giraron en torno cómo logramos eso (Liga) sin perjudicar esto otro (rugby amateur de clubes)? Entonces, fuimos pensando cómo minimizar determinados impactos -porque los podemos minimizar, no eliminar- y fuimos creando y construyendo esta liga de la mejor manera posible. La intención es cuidar y proteger lo máximo que podamos a los clubes, que son la gran fortaleza de nuestras uniones. Y contemplar la necesidad de chicos que, al entrar en programas de alto rendimiento, los metés en una máquina que, si no tenés nada para ofrecerles, se te van afuera.

¿Por qué Olimpia y la FeRuChi (Federación de Rugby de Chile) comunicaron ellos en lugar de Sudamérica Rugby que iban a ir con una franquicia cada uno?

Fue estratégico. Toda la Liga la tenemos planificada, área por área, paso por paso. Y no sólo va a salir bien, va a ser buenísima. Y todo lo que se está diciendo la gente, que no va a ser competitiva… que no va a tener buen nivel… Más, te puedo asegurar que si al campeón del Top12 de la URBA lo metés en esta Liga, sale sexto.

¿Cómo funcionará este sistema de franquicias?

Sudamérica Rugby es el dueño de la Liga y firmará un Tournament Agreement con determinadas uniones y le otorgará plazas para franquicias. Es lo que hace Sanzaar con el Super Rugby. Vas a participar, pero tener que cumplir determinadas condiciones: tenés que tener un estadio así y así, tus jugadores tienen que estar vestidos de esta manera, el naming sponsor va a ser este, el central broadcaster va a ser este, tenés tales derechos para tu territorio, cuando viaja un equipo a tu ciudad/país recibirlo con determinadas condiciones, ustedes van a viajar con estas condiciones… súper extenso. Lo que pretendemos es asegurar determinados estándares. Después, cómo manejes vos tu franquicia o equipo, mientras respetes lo que hay que respetar y está acordado con La Liga, es responsabilidad de cada unión.

Los jugadores, ¿de dónde van a venir o cómo va a estar conformado cada equipo? Va a haber fijianos, tonganos, samoanos… un tope de argentinos por franquicia no argentina, una cantidad limitada de jugadores del mismo club…

Sacamos la cuenta y vamos a necesitar entre 200 y 210 jugadores, más o menos. Argentina tiene acá en el país 50… 60 jugadores competitivos. Uruguay, ¿cuántos tiene acá? Ponele 15. Así fuimos haciendo las cuentas. Hablamos con la gente de World Rugby para que nos ayude a hacer un “combine” en el Pacífico con jugadores isleños y que de ahí salgan otros 30 jugadores, aproximadamente. Y vamos a hacer otro en Europa. Ahí (en el de Europa) vamos a convocar a los latinoamericanos -chilenos, uruguayos, argentinos, colombianos, brasileños- que estén jugando en ProD2, Federal 1, Federal 2, en Italia y España… vamos a llevar a los entrenadores que van a estar a cargo de las franquicias para que vayan, vean y elijan. Esa es otra de las fuentes para captar jugadores y sumar otro tanto para la Liga, y calculamos que otros 60 van a estar para pegarse la vuelta. Ya cerramos los acuerdos con World Rugby y tenemos las fechas y lugares donde se van a llevar a cabo. Queremos que los jugadores vuelvan, que jueguen en sus regiones, que estén cerca o más cerca de sus familias y que ganen más o menos lo mismo que en esos lugares, obviamente.

Entonces la Liga arranca en Marzo. Sí o sí.

No hay nada improvisado. Tenemos un programa para hacerlo. Sudamérica Rugby ya tomó la decisión de, en una primera etapa, hacer una liga de 8 franquicias. ¿Qué pasos va a dar? 6 franquicias que empiezan en 2020 y una expansión inmediata de dos franquicias más, con un tope para llegar a 10 en una planificación futura escalonada y en 2024 -no antes- vamos a hacer la siguiente expansión. Las 8 primeras empiezan en forma cuasi simultánea. ¿Por qué digo “cuasi”? Porque las que van a jugar en marzo de 2021, en 2020 van a jugar 3 o 4 amistosos y ya van a ir conformando sus planteles.

Entonces, van a tener contratados a los jugadores casi un año antes…

O no… porque perfectamente pueden hacer contratos temporales con jugadores para probarlos, para ver cómo se desempeñan y ya verán luego si hacen un corte o siguen con esos. Eso es decisión de cada franquicia. Olimpia, por ejemplo, tendrá 4 amistosos para 2020 para desarrollar el producto, para que tengan la posibilidad de hacer ensayo y error y tener todo pronto para iniciar en 2021.

¿Las franquicias son de las uniones o son independientes?

Cada unión puede decidir cómo quiere gestionar. Capaz en Chile es 100% privada y en Paraguay es mixta y en Argentina es un equipo que es 100% de la UAR o en Uruguay mixto… eso es potestad de cada uno. No creo que todos manejen el negocio de la misma manera.

Hablando de Chile… Ninguna de las personas con las que tuve oportunidad de hablar me dijo que Chile estaba ordenado.

No hablo de la Federación. Chile es Chile… Yo hablo de la franquicia para la Liga. Y en lo que a ella respecta, no hay nada desordenado. Va a ser de la Universidad Católica y tiene el apoyo que tienen que tener. Hay un respaldo institucional muy fuerte del Comité Olímpico Chileno, ellos están a favor de la idea. Para esa franquicia van a usar entre 8 y 10 jugadores chilenos de su programa de Alto Rendimiento, Pablo Lemoine está trabajando codo a codo con ellos, con la cabeza puesta en este proyecto… por cierto, el Comité Olímpico Chileno es el dueño del CDO, que es el canal que transmite los deportes allá… tienen su formato armado. La franquicia de Chile está sólida.

¿Cada unión financiará su propia franquicia?

Si, pero con ayudas. La Liga va a centralizar algunas cosas, algunos derechos y los repartirá como corresponda. Va a haber apoyo de World Rugby para desarrollarla en una cantidad de aspectos -los combines, una academia, los árbitros, los TMO, los paneles judiciales- ahí, tendremos apoyo central. Todos los árbitros y oficiales de partido van a ser profesionales. También va a haber sponsors centralizados.

¿Se televisarán todos los partidos por cable o algunos partidos serán sólo por plataforma de streaming?

Habrá un broadcaster centralizado para que todos los partidos salgan por ahí, y probablemente los derechos de algunos partidos los tengan algunas uniones en particular. Un ejemplo… por ahí el día que jueguen las dos franquicias uruguayas, además de ir por el broadcaster centralizado, capaz queda liberado dentro del territorio uruguayo para ir por canal abierto para llegar a más gente.

¿Puede haber double header en el Charrúa un viernes, por ejemplo?

Puede ser un doble header de repente para ahorrar costos y convocar más gente. Pero eso no va a ser siempre así. Vamos a ir con Nacional y Peñarol, que son dos marcas muy fuertes. Queremos llegar a más gente y popularizar el deporte y creemos que esas dos marcas nos va a ayudar un montón, porque están completamente instaladas.

¿Cómo lo va a hacer Brasil?

Por supuesto que lo tengo claro, pero tengo claro lo que me aseguran que van a cumplir en el Tournament Agreement y que no me van a fallar en la Liga, ni los que estén basados en San Pablo ni los de Florianópolis. Las cosas logísticas y operativas de Brasil, no me meto, ya es problema de ellos.

¿Y lo de Argentina, cómo va a ser?

Ahí tengo que ser educado y dejar que lo de Argentina lo diga la UAR. Si cumplen con el Tournament Agreement y deciden jugar en Tucumán, Córdoba, Rosario o Buenos Aires, bueno… eso ya será decisión de la UAR. Por supuesto, hay un deadline como en cualquier certamen para informar dónde van a ser los partidos.

¿Se puede rotar de sede?

Si, se puede rotar. Eso es una decisión UAR.

No hay que correr antes de caminar

Por Eugenio Astesiano

Desde que se avizoró la posibilidad y se empezó a bosquejar la existencia de una “Liga Americana” allá por enero de 2018, hubo siempre caras de asombro por lo que significaba un paso así en la región. Rugby profesional 100%. Sin embargo, luego de una presentación en el marco de una reunión de Sudamérica Rugby en aquel lejano enero, finalmente el proyecto vio la luz en sociedad, con bases sólidas al menos desde el marco teórico que se daba dos años para ponerla en funcionamiento.

De esos razonables veinticuatro meses previstos originalmente, ya pasaron dieciséis. Y todo indicaba que pasarían los ocho próximos y la Liga no iba a estar activa. Nadie en las altas esferas de SAR -hasta hace al menos dos semanas atrás- se atrevía a dar alguna garantía.

Es más, la preocupación semanas atrás fue in crescendo, tanto que se encendieron algunas luces de alarma cuando este medio comunicó que la Liga no se iba a jugar en 2020. Hubo llamados para preguntar cómo sabíamos eso, cómo lo habíamos averiguado porque eso “lo sabían unos pocos”.

Hasta el martes pasado, la cosa no estaba clara, pero a mediados de semana, todo se precipitó. Reunión en Buenos Aires, Asamblea de Sudamérica Rugby en Asunción y como siempre, el teléfono rojo a fondo. Luego de eso, todo salió casi como por generación espontánea, un poco a las apuradas y seguro, no de acuerdo a lo pensado originalmente. El comunicado de hoy de SAR asegura que se inicia en marzo de 2020.

En principio, dos franquicias brasileñas, dos uruguayas, una de Argentina y otra que todos quisieran que fuera en Chile, pero Chile está complicado política y deportivamente -así está desde los últimos diez años al menos- y hoy nadie sabe a ciencia cierta dónde va a estar esa sexta franquicia. “No sabemos dónde, pero no va a ser Argentina” expresó una fuente con raigambre regional. Si hubieran tenido precisiones, el comunicado hubiera sido muchísimo más específico.

Aquella presentación de enero de 2018 tenía toda la información necesaria. Los costos -en dólares-, las posibles sedes y franquicias, la composición de planteles y staff en números y sin nombres, la parte logística… Todo. Y todo tenía un sustento, al menos desde el marco teórico.  Por supuesto, también tenía sus puntos débiles, pero ninguno de los que en aquel momento tuvo la chance de ver esa presentación señaló que eso que veían, era irrealizable. Por el contrario, tenía viabilidad y cierta lógica. Por primera vez, visos de seriedad para llevar adelante un proyecto de expansión profesional rugbístico a escala sudamericana. En términos numéricos, un millón de dólares aproximadamente por cada franquicia no parecía ser algo exorbitante.

Claro… para enero de 2018, el dólar en Argentina cotizaba a $18 y hoy está a bastante más del doble. Ese es un “detalle” que no se puede pasar por alto. Pero en ese momento, la plata no era un problema, o no parecía que fuera a serlo.

La URU no perdió el tiempo y con su nuevo presidente Pablo Ferrari a la cabeza, contactó a dos instituciones, emblemas orientales, que podían darle visibilidad y apoyo: Peñarol y Nacional. El “Manya” y el “Bolso” picaron en punta para “ceder” sus marcas y hacer que las dos franquicias uruguayas propuestas tuviesen esa representación, de una llegada directa al corazón del pueblo charrúa, tan futbolero como el argentino. Una muy alta fuente de la URU, consultada en enero pasado por cómo iban los avances de la Liga en Uruguay con este tema, aseguró que “tanto Nacional como Peñarol dieron su palabra para estar como marcas. Firmado, no hay firmado nada, por ahora. Ningún documento, ningún papel. Todo ha sido de buena fe y esperamos que se mantenga el acuerdo de palabra logrado”.  Consultado el propio Ferrari, nos explicó que “Nacional y Peñarol nos dieron el visto bueno para explorar la posibilidad”. Insistimos en saber si Nacional y Peñarol habían efectivamente firmado los contratos para asegurarnos además si alguna unión provincial argentina había ido a consultarles sobre cómo habían encarado la relación con los clubes de fútbol. La respuesta, concreta y escueta, fue “Eso es confidencial. Disculpas”.

En todas partes del mundo, el miedo no es zonzo. Más, en Argentina. Ante la ausencia de un Campeonato Argentino de Mayores que les permita a las uniones provinciales argentinas sacarle el máximo jugo a sponsors que alimentan sus alicaídas economías, la opción de intentar “meter un pleno” con una franquicia en la Liga, parecía y sigue pareciéndoles la mejor y más potable opción. Además de Rosario, Tucumán y Córdoba fueron las que picaron en punta y pusieron manos a la obra para acceder a una franquicia en La Liga. En mucho menor medida, Cuyo también.

Pero la “Súper Liga Sudamericana de Rugby” está aún, como se puede advertir, en pañales y eso, siendo optimistas.  ¿Por qué? Porque simplemente “no hay un modelo de negocio fiable ni estructurado a estas alturas del 2019 y si queremos hacer algo serio, no se puede hacer así a las apuradas, de buenas a primeras. Por ahora es inviable que arranque competitivamente en 2020”, explicó una muy alta fuente de la UAR que prefirió no hablar on the record.

Nuestra repregunta fue “¿Pero no era que Brasil era el que iba a la cabeza de ese modelo de negocios y que ya estaba muy avanzado? De hecho, hasta dijeron que se ofrecieron para armar una franquicia más si era necesario… Eso se lo dijo Sebastián Piñeyrúa al periodista Ignacio Chans en enero en una entrevista…

Dicha fuente respondió -sólo- con una sonrisa.

Otro dirigente, en cambio, afirmó que “Todo indica que estamos avanzando” con un optimismo rebozante, pero sin ningún dato sustentable, más que sus ganas. La confusión era y es obvia.

Consultada otra fuente de gran prestigio y predicamento en la región, también en estricto off the record, confirmó y aseguró que “Agustín Danza era y es el encargado de armar el modelo de negocio, pero aún con el frente interno agitado, el CEO de Brasil Rugby tiene en sus manos y es su responsabilidad el presentar ese plan para que la Liga sea realizable”.

Por supuesto, intentamos entrevistar en tres oportunidades a Agustín Danza. En el primer contacto, no fue posible que dijese ni una sola palabra sobre el Plan de Negocios antedicho “Sobre la Liga no puedo hablar nada, ya que todavía no hay nada oficial” dijo el argentino que conduce la CBR, allá por enero. “Con todo gusto podemos hablar sobre los planes de Brasil para 2023”, manifestó. Entonces, lo consultamos sobre esos planes a mediano plazo. Desde entonces, nunca más respondió. Y lo esperamos hasta abril, cuando volvimos a intentar contactarlo, ya que con las mujeres clasificadas al Circuito Mundial de Seven para la 2019/2020 tras ganar la qualy en Hong Kong, iba a estar más predispuesto. Lamentablemente, tampoco respondió a la consulta.

De alguna manera, se pueden inferir así dos cosas: que su frente interno sí está complicado en serio como nos aseguraron y que el plan de negocio de la Liga que tenía que hacer, no está vigente.

Por obvias razones, quisimos dialogar con Sebastián Piñeyrúa por canales oficiales y hasta explicamos qué queríamos preguntar y por qué. Desde Sudamérica Rugby sólo nos dijeron que, por ahora, el presidente de SAR no quería hablar del tema. Seguramente ahora tras el comunicado esté más dispuesto a hacerlo.

Con malestar, desconfianza y miradas de reojo entre los miembros de Sudamérica Rugby y con problemas internos en Brasil y Argentina como es evidente, aquella Liga Americana, impetuosa y rampante, que iba a empezar a principios de 2020, finalmente -en los papeles- parece que lo va a hacer, pero las garantías para que salga de acuerdo a lo planeado originalmente distan de ser las mejores.

Cuando hablábamos al principio de este artículo sobre una Liga sin un plan concreto, este testimonio cuenta y mucho. Un presidente de una de las uniones provinciales argentinas más interesadas y fuertes, aseguró no tener ningún problema en que la Liga comenzara en 2021 o incluso, en 2022. “Si va a comenzar, que empiece bien. No hay apuro. No nos vamos a fondear, ni a ganar dinero fuerte, ni a sustituir a nuestro seleccionado provincial con la franquicia, en el caso que nos toque. Lo importante es que los jugadores que quieran ingresar al rugby profesional tengan una opción en Sudamérica y no tengan que irse a la tercera de Francia, a la segunda de Italia o a España”.

En el mismo sentido, otra de las fuentes con profundo predicamento regional fue para ese lado, pero admitió algo que es también motivo de cierta alarma “Que se queden los jugadores que recién comienzan su camino y que no se vayan a pulular por clubes ignotos de Europa, con competencia de dudosa calidad, a jugar quién sabe cuántos minutos… que los que quieran y tengan como opción elegir quedarse acá, en sus países, lo puedan hacer y con un nivel de competencia razonable. ¿Con cuántos jugadores se podrían completar esas franquicias? Tendrían que ser aproximadamente 210 jugadores (6 equipos, a 35 por equipo), entre Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Chile. Hoy, no hay jugadores de calidad para llegar a ese número. Tal vez más adelante…” Y no sólo jugadores. También hacen falta entrenadores de mediana experiencia y calidad, Managers y por supuesto, la estructura que rodea a un equipo.

La realidad, es que según explicó otro protagonista fuerte de esta historia que sabe y conoce perfectamente bien los pasillos de SAR desde el punto de vista político y rugbístico, es que “los más urgidos para que salga la Liga son uruguayos y brasileros. Es verdad… Argentina no tiene tanto apuro, pero los dos primeros necesitan frenar la sangría de jugadores que se les viene y además, necesitan más competencia de calidad, ya. No pueden esperar a 2021”.

Un dirigente de una unión provincial argentina interesada en el tema aseguró que “Con esto de la Liga hay desconfianza. Si no activamos nosotros primero (NdlR: las uniones provinciales) si no salimos a marcar la cancha, imagínese que la famosa “licitación” de cada franquicia puede no ser tal y cuando uno quiera licitar, de repente ya puede aparecer todo cerradito con alguien. Acá estamos curados de espanto”.

Otro dirigente de una unión provincial de las más importantes en Argentina, la Cordobesa, expresó “Nosotros no hemos hecho ninguna propuesta formal por la franquicia. Son todas especulaciones un tanto trasnochadas de gente allegada o que sí está en nuestra unión, pero de ninguna manera estamos abocados de lleno a presentarnos. Nos complica que abran la boca ciertos personajes y que hablen en nombre nuestro sin ningún mandato para hacerlo” en alusión a un miembro de dicha unión que se puso como protagonista de esta historia. Sin embargo, estamos en condiciones de decir que Córdoba sí está interesada y que va a jugar fuerte con un club de fútbol, con lo cual, el panorama ha cambiado bastante en la provincia mediterránea. Como en la UAR, unos se manifiestan para un lado y otros, para el lado opuesto.

Lo cierto es que esa única franquicia argentina no va a ser de ninguna unión más que de la UAR, por ahora.

Con este escenario, y con la venia de Agustín Pichot -si hay una sola persona que puede conseguir la financiación necesaria para llevar a cabo esta o cualquier cosa relacionada al rugby en la región, es él- la Liga tenía que arrancar y lo va a hacer, aunque haya más dudas que certezas. Lo que seguro nadie quiere es verla correr antes de caminar porque de esa forma, el tropiezo va a ser inevitable. Ejemplos sobran.